Para la década de los ochenta, Tom Cruise ya era una figura hecha y derecha dentro de Hollywood gracias a cautivar al mundo con sus actuaciones en películas como El color del dinero, Cocktail, Rain Man y sobre todo por Top Gun: Pasión y gloria.
Establecido como uno de los mejores actores y todo un galán taquillero del cine, decir que tendrías a Cruise en una película era la clave del éxito por lo que la producción de Demasiado jóvenes para morir, cinta de 1988, no desaprovechó la oportunidad cuando un día por casualidad el actor se paseó por el set de grabación y terminó haciendo un cameo completamente improvisado y que muy probablemente nunca notaste.
El western de los 80 que incluyó a Tom Cruise
Dentro de los westerns hollywoodenses, Demasiado jóvenes para morir dirigida por Christopher Cain, significó todo un éxito dentro del cine liderada por un grupo de jovenes actores que incluyó a Emilio Estévez, Kiefer Sutherland, Lou Diamond Phillips, Charlie Sheen, Dermot Mulroney y Casey Siemaszko en los papeles principales.
Según la anécdota, mientras Tom Cruise se encontraba cerca de la ubicación donde filmaban el western, el actor aprovechó para saludar a sus amigos cuando surgió la idea improvisada de disfrazar al actor para hacer una aparición fugaz y que pasó desapercibida para muchos.
20th century Fox
El fugaz cameo de Tom Cruise en 'Demasiado jóvenes para morir'
Durante una secuencia de acción donde surge un enfrentamiento muy al estilo western, Cruise se coló entre los actores vestido con un sombrero, una pistola y un bigote prominente tras la propuesta del director de participar, por lo que el disfraz fue rápido e improvisado.
El vaquero de Cruise aparece como uno de los secuaces del villano Lawrence Murphy y muere disparado casi al instante de que aparece, por lo que su aparición es de apenas unos cinco segundos y donde solo los más observadores pudieron reconocer el rostro del actor.
20th century Fox
Su cameo fue casi anónimo ya que su nombre ni siquiera aparece en los créditos de la película. Al final, una simple visita al estudio bastó para que la estrella de Hollywood terminara caracterizada de western en un inolvidable momento de la gran pantalla.