Mark Hamill lleva casi medio siglo cargando con el sable de luz de Luke Skywalker, pero su carrera nunca se quedó únicamente en Star Wars. También convirtió al Joker en Batman en una de las voces más reconocibles de la animación, apareció en La caída de la Casa Usher y aceptó personajes bastante oscuros, como el militar que controla una competencia mortal en La larga marcha. La realidad es que material perturbador no le falta.
Eso no significa que esté dispuesto a entrarle a cualquier cosa. Hay una diferencia enorme entre interpretar a un villano, participar en una historia de Stephen King y pasar semanas dentro de una producción construida para provocar asco. Hamill descubrió dónde estaba su límite cuando le ofrecieron un papel en una secuela de terror cuya premisa ni siquiera conocía.
Mark Hamill no quiso recibir el guion de 'El ciempiés humano 2'
La película era El ciempiés humano 2: Secuencia completa, estrenada en 2011. Durante una entrevista con Entertainment Weekly, Hamill contó que alguien le avisó que la producción quería incluirlo en el reparto. Su primera reacción fue preguntar qué era El ciempiés humano, una duda que probablemente habría sido mejor dejar sin respuesta.
Six Entertainment Company
Cuando le explicaron que la saga giraba alrededor de personas unidas quirúrgicamente para formar una cadena humana, el actor cortó cualquier conversación. No pidió más detalles, no quiso saber qué personaje interpretaría y ni siquiera permitió que le enviaran el libreto. "No, no me mandes el guion", respondió antes de dejar claro que nunca pensaba ver una de esas películas.
Hasta ahora no se ha revelado qué papel le habían ofrecido ni qué tan avanzada estaba la negociación. Todo parece indicar que fue un acercamiento inicial y no un contrato listo para firmarse. La explicación básica bastó para que Hamill cerrara la puerta con una rapidez que habría hecho sentir orgulloso al mismísimo Luke frente al Lado Oscuro.
La segunda película fue todavía más extrema que la original
La primera entrega, dirigida por Tom Six, presentaba a un cirujano alemán que secuestraba a tres turistas para realizar un experimento grotesco. La película se estrenó en 2009 y su concepto fue suficiente para convertirla en uno de los títulos más comentados del terror corporal, incluso entre muchas personas que jamás se animaron a verla. Su fama dependía menos de los sustos tradicionales que del rechazo provocado por una sola idea.
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La secuela subió todavía más la apuesta. Laurence R. Harvey interpretó a Martin, un hombre obsesionado con la primera cinta que intenta recrear lo visto en pantalla utilizando a 12 víctimas. Tom Six convirtió así su propia película en parte de la ficción: dentro de esta segunda historia, El ciempiés humano existe como una cinta que inspira al protagonista.
El resultado fue tan extremo que el organismo británico encargado de clasificar películas rechazó inicialmente autorizar su distribución. Más tarde pudo estrenarse después de realizar 32 cortes relacionados con violencia sexual, mutilaciones y humillaciones gráficas. Incluso en su versión modificada recibió una clasificación reservada para adultos y advertencias por violencia sangrienta muy fuerte.
Hamill sí acepta historias oscuras, pero con ciertos límites
La reacción del actor no significa que rechace el terror como género. Hamill apareció en la serie La caída de la Casa Usher y encabezó junto a un reparto joven La larga marcha, adaptación de la novela de Stephen King dirigida por Francis Lawrence. Ahí interpreta al Mayor, la figura autoritaria que supervisa una competencia donde los participantes deben caminar sin detenerse hasta que quede uno solo.
Para Hamill, la diferencia parece estar en lo que una historia hace con su violencia. La larga marcha utiliza su brutalidad para hablar de autoritarismo, obediencia y jóvenes enviados a morir dentro de un sistema que los trata como espectáculo. El ciempiés humano 2, en cambio, estaba construida alrededor de una imagen que el actor no quería siquiera guardar en la cabeza.