Descubre por qué esta famosa escena de 'Psicosis' usó jarabe de chocolate para simular la sangre en la regadera
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Alfred Hitchcock convirtió unos cuantos minutos dentro de un baño en una de las secuencias más famosas de terror. Para conseguir que la sangre se viera como quería, terminó recurriendo a algo impensable.

Hay escenas que siguen funcionando aunque sepamos perfectamente lo que está por ocurrir. La llegada del tiburón en Tiburón, Jack Nicholson atravesando una puerta en El resplandor o Janet Leigh entrando tranquilamente a la regadera del Motel Bates pertenecen a ese grupo. Han sido imitadas, parodiadas y analizadas tantas veces que prácticamente conocemos cada movimiento.

Alfred Hitchcock estrenó Psicosis en 1960 y logró que una ducha se convirtiera en un lugar aterrador para toda una generación. La secuencia del asesinato de Marion Crane dura apenas unos minutos, pero requirió aproximadamente una semana de rodaje, decenas de posiciones de cámara, y sobretodo, una combinación de trucos que conseguían mostrar muchísimo sin enseñar realmente el cuchillo entrando en el cuerpo.

Psicosis
Psicosis
Fecha de estreno 29 de marzo de 1962 | 1h 49min
Dirigida por Alfred Hitchcock
Con Anthony Perkins, Janet Leigh, John Gavin
Medios
4,0
Usuarios
3,1
Ver en HBO MAX

La sangre de 'Psicosis' era en realidad jarabe de chocolate

Uno de los secretos estaba justamente en aquello que corre por el cuerpo de Janet Leigh y termina desapareciendo por el desagüe. La película se rodó en blanco y negro, así que al equipo le importaba mucho menos que el líquido fuera rojo y mucho más cómo reaccionaba ante la cámara. Probaron diferentes soluciones hasta descubrir que el jarabe de chocolate tenía la densidad y el tono ideales.

Shamley Productions

Janet Leigh recordó que Hitchcock hizo pruebas con sangre utilizada normalmente en películas, ketchup y finalmente chocolate. Este último ingrediente se veía mejor una vez fotografiado en blanco y negro: era suficientemente oscuro, tenía una textura más espesa y al mezclarse con el agua daba la impresión de sangre real bajando lentamente hacia el drenaje.

El truco funcionaba precisamente porque el público jamás iba a conocer su color verdadero. En blanco y negro, la cámara convertía algo dulce y pegajoso en una imagen inquietante. Hitchcock también consideraba que mostrar aquella cantidad de sangre en color habría resultado demasiado fuerte para el público de 1960, así que la decisión estética de filmar en monocromo terminó dándole todavía más libertad.

El sonido de las cuchilladas tampoco era lo que parecía

El chocolate estaba lejos de ser el único engaño. Para conseguir el famoso ruido del cuchillo entrando en el cuerpo, el equipo empezó a probar diferentes frutas. El guionista Joseph Stefano recordó que llevaron varios melones y Hitchcock escuchó cómo eran apuñalados sin verlos, hasta elegir el sonido que consideró correcto: un melón verde.

Shamley Productions

La edición hizo el resto. Los cortes rápidos muestran el cuchillo, el rostro aterrorizado de Marion, su cuerpo y el agua sin detenerse el tiempo suficiente para que el espectador compruebe exactamente qué ocurrió. Hay incluso una toma que parece mostrar la hoja entrando en su abdomen, pero se consiguió colocando el cuchillo contra el cuerpo y reproduciendo después el material en sentido inverso. La mente completa la violencia que Hitchcock apenas muestra.

Unos minutos que cambiaron para siempre el cine de terror

La escena tuvo además una decisión narrativa bastante atrevida. Marion Crane parecía ser la protagonista absoluta de Psicosis: Janet Leigh era la gran estrella, llevábamos buena parte de la película siguiendo su huida con dinero robado y todavía quedaban muchas preguntas abiertas alrededor de ella. Entonces Hitchcock la mata cuando la historia apenas ha avanzado aproximadamente hasta la mitad.

Shamley Productions

Eso dejaba al público sin el personaje al que había estado siguiendo y trasladaba toda la atención hacia Norman Bates, interpretado por Anthony Perkins. Para proteger el giro inesperado, Hitchcock impulsó una campaña que pedía que nadie entrara tarde a las funciones. La estrategia llegó incluso a cambiar los hábitos de una época en la que era relativamente normal llegar al cine cuando una película ya había comenzado.

Más de seis décadas después, probablemente nadie vea el líquido que baja por aquel desagüe y piense en un postre. Y eso es lo interesante. Hitchcock consiguió convertir jarabe de chocolate, un melón, decenas de cortes y unos violines en una de las escenas más famosas del cine.

Sergio Negrete
Sergio Negrete
-Redactor
Mi infancia estuvo repleta de películas de Disney en VHS. Bien podría ser un personaje de 'El diario de Bridget Jones', 'Fleabag' o 'Parks and Recreation'
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