La comedia romántica que todos recuerdan como un cuento de hadas nació como una historia muchísimo más oscura
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Vestido rojo, limusinas, hoteles de lujo y uno de los finales románticos más reconocibles de los noventa. Antes de convertirse en todo eso, esta película tenía drogas y un desenlace lejano al "felices para siempre".

Por Sergio Negrete

Hay comedias románticas que prácticamente vienen con final feliz incluido. Notting Hill, La boda de mi mejor amigo o Cuando Harry conoció a Sally construyeron buena parte de su encanto alrededor de personajes que tropiezan durante dos horas antes de encontrar alguna forma de acercarse al amor que estaban buscando.

A comienzos de los noventa apareció otra historia que llevó esa fórmula hasta el terreno del cuento de hadas moderno: un hombre millonario, una mujer que entra por accidente a un mundo completamente distinto al suyo y una transformación que Hollywood convirtió en fantasía romántica. Lo curioso es que la primera versión del proyecto tenía muy poco de historia con desenlace feliz.

Mujer bonita
Mujer bonita
Fecha de estreno 23 de marzo de 1990 | 1h 59min
Dirigida por Garry Marshall
Con Richard Gere, Julia Roberts, Ralph Bellamy
Medios
2,6
Usuarios
3,3
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'Mujer bonita' nació como un drama llamado "3,000"

La película era Mujer bonita, protagonizada por Julia Roberts y Richard Gere. El guionista J.F. Lawton la escribió originalmente bajo el título "3,000", en referencia a la cantidad de dinero que Edward le paga a Vivian por pasar una semana con él. La historia tenía un tono mucho más crudo y estaba pensada como un drama sobre dinero, desigualdad, drogas y prostitución en Los Ángeles.

Touchstone Pictures

Lawton había tomado inspiración de películas como Wall Street y quería contar el encuentro entre un empresario dedicado a desmantelar compañías y una mujer afectada por ese mismo sistema económico. Vivian conservaba varios elementos que llegaron hasta la versión final, pero su relación con Edward era bastante más hostil y el guion tenía una mirada mucho menos romántica sobre ambos.

Incluso el desenlace pasó por versiones muy distintas. Jeffrey Katzenberg, entonces ejecutivo de Disney, contó años después que una de las primeras encarnaciones contemplaba que Vivian muriera por una sobredosis. J.F. Lawton recordó que su guion original de "3,000" terminaba con Vivian viva, sentada junto a Kit en un autobús rumbo a Disneyland después de separarse de Edward.

Disney convirtió una historia amarga en uno de los romances de los noventa

El proyecto terminó en Disney después de pasar por otras productoras y llegó a manos de Garry Marshall, quien vio posibilidades diferentes en aquellos personajes. El guion atravesó varias reescrituras hasta adquirir un tono más ligero, divertido y romántico. Lawton dijo que el proceso fue mucho más colaborativo de lo que suele contar la leyenda sobre un estudio que simplemente tomó su historia oscura y la convirtió en algo dulce.

Touchstone Pictures

Julia Roberts llegó al proyecto con 21 años y una carrera que empezaba a despegar gracias a Mystic Pizza y Magnolias de acero. Richard Gere, por su parte, necesitó bastante más convencimiento: el actor tenía pocas ganas de interpretar a Edward y Roberts terminó escribiéndole: "Por favor, di que sí" en una nota durante el proceso para conquistarlo.

El cambio funcionó mucho mejor de lo que Hollywood esperaba

Mujer bonita llegó a los cines en 1990 con un presupuesto aproximado de 14 millones de dólares y terminó recaudando alrededor de 463 millones en todo el mundo. Roberts consiguió además una nominación al Oscar como Mejor Actriz y su interpretación de Vivian la convirtió prácticamente de inmediato en una de las mayores estrellas de Hollywood.

Touchstone Pictures

El final que conocemos resume perfectamente cuánto había cambiado aquella primera idea. Edward llega en una limusina con flores, sube por la escalera de incendios y Vivian sale a recibirlo. La película convenció con su cuento de hadas recordando que ella también lo "rescata" a él, una idea muy distinta al vacío con el que terminaba "3,000".

Más de tres décadas después, resulta extraño pensar que la misma historia pudo terminar siendo un drama duro sobre dos personas que simplemente se cruzan durante una semana y siguen sus caminos. Garry Marshall encontró otra película escondida ahí y terminó creando uno de los romances más reconocibles de los noventa.

Sergio Negrete
Sergio Negrete
-Redactor
Mi infancia estuvo repleta de películas de Disney en VHS. Bien podría ser un personaje de 'El diario de Bridget Jones', 'Fleabag' o 'Parks and Recreation'
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