El género del true crime ha encontrado un éxito sin precedentes en las plataformas de streaming, devorando las listas de lo más visto con recreaciones de crímenes del pasado. Sin embargo, existe una producción sumamente perturbadora en el catálogo que se desmarca del resto al retratar cómo las redes sociales se unieron para detener una pesadilla en tiempo real: A los gatos, ni tocarlos: Un asesino en Internet (2019).
La regla de oro del internet que un psicópata decidió romper
Dirigida de forma impecable por Mark Lewis, esta miniserie documental expone uno de los casos más oscuros, ególatras y retorcidos nacidos en las entrañas de la cultura digital. La premisa arranca en el año 2010, cuando un misterioso e impactante video viral titulado "1 niño 2 gatitos" se comparte de forma masiva en Facebook y YouTube detallan archivos del caso.
El clip mostraba a un hombre cometiendo actos sádicos e inhumanos de crueldad contra dos pequeños felinos indefensos. En cuestión de minutos, la indignación colectiva de los usuarios escaló a niveles masivos, provocando que un numeroso grupo de investigadores aficionados y ciberdetectives rompiera el anonimato para iniciar una cacería humana global sin precedentes.
Del maltrato animal al peor de los crímenes reales
Encabezados por usuarios incisivos como Deanna Thompson y John Green, este grupo de justicieros de Facebook comenzó a examinar de manera milimétrica cada fotograma del metraje. Analizando objetos cotidianos en la habitación, enchufes eléctricos e incluso los ruidos de fondo, intentaron desesperadamente localizar geográficamente al culpable antes de que sus horrores planeados siguieran escalando.
Lamentablemente, el instinto de los detectives de internet no fallaba; el narcisista criminal estaba jugando al gato y al ratón y buscaba la fama internacional a cualquier precio. Su sadismo no se detuvo en las mascotas y, en el año 2012, el mundo entero quedó horrorizado cuando el canadiense Luka Magnotta consumó sus fantasías más enfermas al asesinar y diseccionar al estudiante universitario Jun Lin en la ciudad de Montreal.
IMDb
Un maratón adictivo y claustrofóbico que puedes ver hoy
Con una duración total que ronda apenas las 3 horas de contenido distribuidas a lo largo de tres intensos episodios, el show funciona con el ritmo frenético de un thriller policial clásico. La producción se consagró rápidamente como uno de los 5 documentales más vistos de Netflix durante su año de lanzamiento, desatando un debate moral masivo sobre la fama digital.
La miniserie completa se encuentra disponible dentro del catálogo internacional de Netflix, siendo una opción obligatoria para los amantes de las historias de suspenso crudas. Eso sí, te advertimos que la atmósfera es sumamente claustrofóbica y te mantendrá pegado al borde del asiento mientras descubres cómo un grupo de civiles logró acorralar a un monstruo de la vida real.