Calificar películas
Mi SensaCine
    El rey león
    Críticas
    3,0
    Entretenida
    El rey león

    Visualmente épica, aunque sin mucho carisma

    por Rubén Peralta Rigaud

    El remake de El rey león tiene el mismo comienzo que su versión original y esta imitación pudiera ser el mayor de sus desaciertos. El filme arranca con la secuencia de “El ciclo sin fin” con magníficas imágenes que nos trasladan a la sábana africana, donde por segunda vez somos testigos de la reunión de los animales en la Roca del Rey para rendir homenaje al hijo recién nacido de Mufasa. Una impresionante secuencia con sublime partitura sonora que nos proporciona una magnífica apertura comparable a una brillante puesta de sol.


    Así fue en 1994, cuando El rey león conquistó la gran pantalla por primera vez y así es hoy: 25 años después, cuando Disney relata esta historia por tercera vez. Y es que no olvidemos que hace unos 10 años la Casa del Ratón relanzó la misma película de 1994 con escenas un poco más extensas.


    El director del mal llamado live-action, Jon Favreau, pretende darle un enfoque diferente, al menos desde una perspectiva más tecnológica
    , aprovechando los recursos disponibles actualmente como la realidad virtual para darle vida al mundo salvaje de esta cinta. El resultado son secuencias que nos trasladan a paisajes de ensueño, especialmente cuando la luz del Sol dora la jungla.


     


    En este sentido, El rey león sorprende y da una idea de las posibilidades casi ilimitadas de este tipo de cine de realidad digital. Tan pronto como el camarógrafo Caleb Deschanel abre un panorama, nuestros ojos se despliegan y somos testigos de la magia. Pero pronto también atestiguamos un vacío aterrador en dichas secuencias, que siempre se esfuerzan por abrumar, aunque al final pierden toda imaginación.


    La película se adhiere meticulosamente a la narrativa de la original. Resulta ser un ejercicio agotador para el espectador que ya conoce la historia. Los remakes de Disney de los últimos años estaban principalmente enfocados en preservar los sentimientos nostálgicos en lugar de apostar a nuevas ideas y situaciones inesperadas. La versión de Favreau no sigue esta tendencia y rompe con sus exigencias visuales; aunque los animales a veces se escabullen con secuencias realmente asombrosas - la pelea final entre Scar y Simba es impresionante - la chispa del anhelo por lo pasado nunca se despertó y lo que nos queda al final es una película fría y sin alma.


    Es impresionante lo que los artistas digitales han creado. En muchos momentos hay que mirar con mucho cuidado para darse cuenta de que no estamos realmente viajando en África. Sin embargo, este compromiso con el realismo también tiene sus desventajas: la renuncia a los antropomorfismos del modelo de conducta lleva al hecho de que los animales permanecen más distantes; no muestran expresiones faciales y, por lo tanto, tampoco trasmiten sentimientos.




    Donald Glover es Simba, mientras que Beyoncé lo apoya como Nala. Entre ellos se nota cierta química mientras entonan una de las tantas melodíasJames Earl Jones da en el centro de nuestros corazones con su inconfundible voz y Chiwetel Ejiofor presenta la amenazadora voz de Scar y a veces se es impredecible. Luego están Billy Eichner y Seth Rogen, quienes, como Timón y Pumba, son los mejores personajes recreados. Su nueva energía no nos hace extrañar las voces originales de Nathan Lane y Ernie Sabella.


    El rey león
    , al igual que todos los remakes de Disney, no supera la original
    . Carece del poder expresivo que nos enamoró cuando conocimos por primera vez esta historia. Aun cuando en nuevas versiones existe la posibilidad de que los artistas aporten sus propias ideas y se pueda lograr éxito al explotar el espectro de colores, en este filme los artistas son tan rígidos para tratar de mantenerse entre las líneas del dibujo que se apagan.


    No me mal interpreten, la película es entretenida
    . La historia, que recuerda a los viejos dramas de Shakespeare, sigue siendo una de las más oscuras de las grandes películas de Disney. Y, por supuesto, la popular (y cursi) banda sonora nos va a hacer cantar las ya conocidas melodías. Una vez más, estos aspectos en sí pueden llevar al éxito, porque logra complacer a los fanáticos y por su demostración impresionante de tecnología.

    Comentarios

    Mostrar comentarios
    Back to Top