Las Leyendas se enfrentan a una nueva amenaza, que en esta ocasión e irónicamente fue creada por sus propias acciones. Al regresar a un momento en el que ya habían participado, crean una paradoja, fracturando esencialmente la línea del tiempo que conocemos.
El equipo debe encontrar una manera de devolver todos los anacronismos a sus líneas temporales originales antes de que la fibra del tiempo termine desgarrándose. Antes de que el equipo puedan volver a la acción, aparece Rip Hunter y su recién creado Buró del Tiempo quiénes cuestionan sus métodos de acción y de manera burocrática disuelven a las Leyendas como si fuera un simple papeleo.
Como una oportunidad para continuar con sus actos heroicos y justificar sus aventuras, Sara reune a las Leyendas de forma clandestina, roban la Waverider y juntos desafiarán la autoridad del Buró del Tiempo ya que por muy sucios que sean sus métodos, algunos problemas están más allá de las capacidades de Rip Hunter y su organización; y sólo pueden ser resueltos por ellos, las Leyendas del futuro.