En el año 2384, la muerte ya no es un problema para el ser humano. Ya que los recuerdos y la conciencia pueden ser "salvados" en dispositivos digitales para ser reinsertados en nuevos cuerpos. Naturalmente, esto ha dado lugar a una serie de problemas éticos y sociales.
Takeshi Kovacs despierta en un lugar de cuerpos "envases", él es un convicto que murió hace 250 años y fue reanimado a instancias de Laurens Bancroft, un millonario que quiere que resuelva su asesinato, ocurrido años atrás.
