La segunda temporada encuentra a Martin Bohm y su hijo, Jake, en California, donde ayudan a Lucy Robbins a buscar a su hija Amelia, que se cree que comparte el don de Jake para los números. Pero también al igual que Jake, las habilidades de Amelia son codiciadas por la siniestra Aster Corporation, y la compañía hará todo lo necesario para asegurarse de que tengan acceso exclusivo a ellas. Mientras tanto, el genio residente descontento de Aster Corporation, Calvin Norburg, espera hacer un descubrimiento significativo para ayudar a un miembro de la familia; y el fanático religioso Guillermo Ortiz se concentra en su camino mundial autoproclamado para castigar a los blasfemos.