Kevin Costner sigue siendo el gran ídolo western, incluso cuando se mueve fuera del oeste más clásico y 'Emboscada final' lo demuestra bastante bien.
Kevin Costner lleva tanto tiempo ligado al western que ya funciona como un ejemplo claro del género. Piensas en él y aparecen de inmediato llanuras, caballos, polvo, hombres callados y ese temble muy suyo para caminar dentro de historias grandes. No es casualidad: ahí están Silverado, Danza con lobos, Wyatt Earp, y en televisión, Yellowstone, títulos que ayudaron a convertirlo en uno de los rostros más reconocibles del western.
Pero justo por eso tiene gracia cuando se sale un poco del molde sin abandonarlo del todo. Porque Costner no necesita estar montado a caballo para seguir teniendo energía de leyenda del viejo oeste. A veces le basta con cambiar el sombrero por una placa, mover la historia unas décadas adelante y meterse en una cacería criminal donde todavía sobreviven los códigos de la vieja escuela.
El western que hoy vale la pena ver en Netflix
La película es Emboscada final, estrenada en 2019 y disponible en Netflix. Es la historia de dos antiguos Texas Rangers, Frank Hamer y Maney Gault, encargados de rastrear y matar a Bonnie y Clyde en un drama criminal basado en hechos reales. Dura dos horas con 12 minutos y tiene a Kevin Costner al frente junto a Woody Harrelson y Kathy Bates.
Pero lo mejor está en el enfoque. En vez de volver a romantizar a Bonnie y Clyde, como tantas otras películas y series, Emboscada final decide contar la historia desde el otro lado: el de los hombres que los persiguieron. Frank Hamer, el legendario agente de la ley, y Maney Gault, su antiguo compañero, son llamados de vuelta cuando el reinado criminal del dúo ya ha dejado un rastro sangriento de robos y asesinatos.
Costner cambia el caballo por la persecución
Costner interpreta a Hamer con una presencia muy sobria u seca, que le queda perfecto al tipo de película que es. Emboscada final se mueve con paciencia, dejando que el peso recaiga en los rostros cansados, en la experiencia acumulada y en esa sensación de que los viejos métodos quizá todavía sirven cuando el mundo ya está cambiando demasiado rápido.
También ayuda que Costner no esté solo. Woody Harrelson, como Maney Gault, le da a la película el contrapeso ideal. Entre los dos construyen algo más interesante que una simple cacería policiaca. Lo que aparece es una historia sobre hombres fuera de época, empujados otra vez al campo de batalla cuando ya pensaban que su tiempo había pasado.
Basada en hechos reales, pero sin glamour criminal
Una de las cosas más interesantes de Emboscada final es que no le compra del todo el mito romántico a Bonnie y Clyde. La cinta no presenta a los criminales como iconos del caos, sino como el objetivo de una búsqueda dura, larga y peligrosa, vista por hombres que entienden la ley de una forma mucho menos vistosa.
Si andas buscando una película de Kevin Costner que entre por el lado western, pero con un pie puesto en el drama criminal realista, Emboscada final tiene justo esa mezcla. No es la más famosa de su carrera ni la más citada cuando se habla de él, pero sí una de esas que se ven muy fácil cuando quieres algo sólido y con ese tono que tan bien le sienta.