Antes de compartir pantalla, Al Pacino ya admiraba profundamente a Robert De Niro, pero una película en particular lo llevó a romper sus propias reglas y escribirle.
Algo que tenemos claro es que los nombres de Al Pacino y Robert De Niro son sinónimo de grandeza en Hollywood, pero incluso entre leyendas hay momentos de respeto. Uno de ellos ocurrió hace más de cuatro décadas, cuando una película cambió por completo la percepción de Al Pacino sobre su colega.
Mucho antes de compartir pantalla, ambos actores ya se admiraban profundamente. Sin embargo, fue una actuación en particular la que llevó esa admiración a otro nivel y quedó inmortalizada en una carta que hoy vuelve a tomar relevancia.
La película que dejó sin palabras a Al Pacino
Todo ocurrió tras el estreno de Toro salvaje, dirigida por Martin Scorsese. En esta cinta, De Niro interpreta al boxeador Jake LaMotta en una actuación que muchos consideran una de las mejores en la historia del cine.
Al verla por primera vez, el actor de Glengarry Glen Ross quedó impactado. Tanto, que decidió escribirle una carta personal. En ella confesaba estar “todavía en shock” y describía la película como “una obra de arte monumental”, además de reconocerla como una fuente de inspiración directa para su propio trabajo.
El gesto no solo sorprendió por su sinceridad, sino también por lo poco común que era entre actores de su nivel.
Hola Bobby, Sólo tengo que decirte que vi 'Toro salvaje' por primera vez el sábado Todavía estoy en shock. Es una obra de arte monumental y una inspiración para mí. Nunca hago esto, como sabes, simplemente porque, si empiezo ahora con todo lo que haces, si no escribo una nota pensarás que no me gusta - Eso no es verdad, por supuesto, ¡pero tenía que hacerlo! Perdona si te he avergonzado. Es algo fuera de este mundo Bobby. Te quiere Al.
Según el propio Pacino, evitaba este tipo de mensajes para no generar malentendidos, pero en esta ocasión sintió que era imposible quedarse callado.
Una amistad forjada antes de la fama
Aunque el reconocimiento público llegó después, la relación entre ambos comenzó a finales de los años 60, cuando todavía luchaban por abrirse camino en la industria. Desde entonces, construyeron una conexión basada en respeto mutuo y experiencias compartidas.
Curiosamente, incluso compitieron por papeles clave. Uno de los casos más conocidos es el de El Padrino, donde ambos fueron considerados para interpretar a Michael Corleone. El papel terminó en manos de Pacino, pero eso nunca afectó su relación.
De la admiración a compartir pantalla
Pasaron años antes de verlos juntos en una misma escena, algo que finalmente ocurrió en Heat, convirtiéndose en uno de los momentos más icónicos del cine moderno. Después repetirían colaboración en El irlandés, consolidando una dupla que los fans siguen celebrando.
De Niro ha hablado abiertamente sobre este tipo de situaciones, dejando claro que la competencia con Al Pacino nunca fue un problema entre ellos. Para ambos, lo importante siempre fue el trabajo y la calidad de las interpretaciones.