No todo es pantalla verde o efectos especiales, la clásica cinta de acción tomó lugar en locaciones tropicales de nuestro país.
Fue en el año de 1987 que Arnold Schwarzenegger protagonizó una de sus películas más emblemáticas en toda su carrera tan solo unos años después de haber aparecido en Terminator (1984), marcando al mundo con su interpretación como un robot letal para después llegar como un soldado de élite en Depredador.
Dirigida por John McTiernan, esta película representa la primera entrega de la franquicia y sigue a un grupo militar de élite encargado de liberar a un rehén capturado por una guerrilla centroamericana, sin imaginar que serán acechados por un extraterrestre con tecnología superior.
Con escenarios que se situan en su mayoría en medio de la selva, pocos saben que esta épica cinta tomó lugar nada más y nada menos que en México, en locaciones que fueron sumamente retadoras para la producción y que los fans siguen visitando hoy en día.
Chiapas como escenario principal de 'Depredador'
El clásico de acción Depredador tuvo como escenario principal diversos paisajes naturales de México, destacando locaciones en Chiapas y Puerto Vallarta. Dentro del estado de Chiapas el rodaje tomó lugar en lugares emblemáticos como Palenque, Agua Azul y Misol Ha, sitios abiertos al público y famosos por ser un escape mágico a la naturaleza.
Tan solo en Las Cascadas de Agua Azul, una reserva natural localizada cerca de Palenque, fueron el escenario donde Dutch emerge del agua cubierto de barro, dándose cuenta de que la capa de lodo cambia su temperatura corporal frente a la visión de calor del cazador alienígena.
Además fue justamente en la impresionante cascada de Misol-Ha donde se grabó una de las secuencias más emblemáticas de la película: el momento en que el personaje de Arnold Schwarzenegger se lanza al vacío mientras huye de la criatura extraterrestre.
Con 30 metros de altura, Las Cascadas de Misol-Ha son un impresionante salto de agua famoso por su agua cristalina, naturaleza espesa y con un sendero que permite recorrer el lugar donde alguna vez Schwarzenegger lucho contra el letal alienígena.
Aunque la espesa selva chiapaneca fue uno de los principales escenarios, la producción de Depredador también recurrió a Puerto Vallarta, Jalisco, donde albergó la filmación de la mayoría de los campamentos militares y los primeros enfrentamientos de la trama. Esta reserva natural brindó la atmósfera densa y realista necesaria para los momentos de mayor tensión en la selva. Incluso en este lugar aún se conservan vestigios como el helicóptero de utilería utilizado en el filme.
Así, la filmación se convirtió en una auténtica prueba de supervivencia para el equipo de producción que superó la ficción. Internarse en la densa vegetación selvática trajo consigo todas las complicaciones dignas del luagr: un calor sofocante, niveles extremos de humedad, superficies de difícil acceso y la constante presencia de fauna silvestre como sanguijuelas, arañas y víboras, pero que dieron como resultado un realismo único por el que pocas producciones actuales se atreven a arriesgar.