Antes de 'Día de la revelación', el maratón alienígena de Steven Spielberg que todo fan debe hacer
Sergio Negrete
-Redactor
Mi infancia estuvo repleta de películas de Disney en VHS. Bien podría ser un personaje de 'El diario de Bridget Jones', 'Fleabag' o 'Parks and Recreation'

Ver estas tres películas seguidas deja claro que Spielberg nunca ha usado a los extraterrestres como simple decoración de ciencia ficción.

Falta poco para el estreno de Día de la revelación, la nueva película de Steven Spielberg que ya viene cargando una frase enorme antes de llegar a salas: algunos la señalan como su mejor cinta en los últimos 20 años. Con otro director eso sonaría a exceso. Pero con Spielberg, la cosa cambia, porque estamos hablando de alguien que convirtió dinosaurios, tiburones, niños perdidos, soldados, arqueólogos y extraterrestres en imágenes que ya son parte de la memoria colectiva.

Y si algo deja ver este regreso es que el cine alienígena siempre ha sido uno de sus terrenos favoritos. Spielberg no mira a los extraterrestres de una sola forma. A veces los filma como una promesa de contacto, otras como una amistad imposible y otras como una amenaza devastadora. Antes de Día de la revelación, hay tres películas que funcionan como el maratón perfecto para entender su obsesión con lo que puede venir del cielo.

'Encuentros cercanos del tercer tipo' (1977)

Antes de que los extraterrestres se volvieran criaturas adorables o máquinas de destrucción masiva en su filmografía, Spielberg hizo una película sobre la necesidad casi espiritual de creer que hay algo más allá. Encuentros cercanos del tercer tipo sigue a Roy Neary, un hombre común que queda obsesionado después de vivir un contacto inexplicable con una presencia alienígena.

La película no avanza como una invasión tradicional: hay luces en el cielo, sonidos que parecen mensajes y personas que empiezan a comportarse como si hubieran recibido una instrucción que nadie más entiende. Es cine de ciencia ficción y misterio, pero también con espíritu de revelación. Spielberg no presenta a los aliens como enemigos, sino como la posibilidad casi religiosa de romper la rutina y cambiar para siempre la manera en que alguien mira el mundo.

'E.T., el extraterrestre' (1982)

Si Encuentros cercanos del tercer tipo miraba hacia el cielo con asombro, E.T., el extraterrestre cambió la visión hasta una casa suburbana y la convirtió en una historia de infancia, soledad y amistad. La película sigue a Elliott, un niño que encuentra a un extraterrestre perdido y lo esconde en su casa mientras intenta ayudarlo a volver con los suyos.

En manos de cualquier otro director, la premisa pudo haber sido solo una aventura familiar tierna. Con Spielberg se volvió una de las películas más emotivas del siglo XX. E.T. no es importante por sus poderes ni por su diseño extraño, sino por la fragilidad con la que existe dentro de un mundo humano demasiado ruidoso. La escena de la bicicleta frente a la luna se volvió icónica.

'La guerra de los mundos' (2005)

Más de dos décadas después de E.T., Spielberg volvió al contacto extraterrestre desde el lado contrario. La guerra de los mundos no tiene la calidez del visitante perdido ni la fascinación luminosa de Encuentros cercanos del tercer tipo. Aquí los aliens no vienen a comunicarse ni a despertar maravilla: vienen a destruir.

Tom Cruise interpreta a Ray Ferrier, un padre imperfecto que debe proteger a sus hijos mientras el planeta se derrumba bajo una invasión brutal. La película tiene escenas de caos masivo, trípodes gigantes y una sensación de pánico que todavía se siente muy posterior al 11 de septiembre. Spielberg transforma el espectáculo en miedo íntimo: no importa entender qué quieren los invasores, sino sobrevivir un minuto más.

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