"Sigue generándome una cantidad asombrosa de dinero": El eterno Alan de 'Dos hombres y medio' rompe el silencio sobre sus jugosas regalías
Sergio Negrete
-Redactor
Mi infancia estuvo repleta de películas de Disney en VHS. Bien podría ser un personaje de 'El diario de Bridget Jones', 'Fleabag' o 'Parks and Recreation'

Mientras el público sigue encontrándose capítulos de 'Dos hombres y medio' en televisión o plataformas, Cryer continúa recibiendo beneficios de aquella época dorada de la televisión.

Hay series que se acaban en televisión, pero no en la cuenta bancaria de sus protagonistas. Pasa con Friends, ese monstruo de la repetición que sigue apareciendo en plataformas de streaming como si nunca hubiera terminado. También pasa con Modern Family, que encontró nueva vida en el mundo digital. Y por supuesto, con Malcolm el de en medio, que cada tanto revive en la nostalgia de quienes crecieron viendo a la familia más caótica de la televisión abierta.

El fenómeno tiene algo muy de Hollywood: una producción puede cerrar su historia, despedirse del público y apagar las cámaras, pero si el contrato fue bueno, el dinero todavía llega años después. No siempre son millones absurdos pero cuando una sitcom se vuelve parte del paisaje televisivo, las repeticiones, ventas internacionales y acuerdos de distribución pueden convertirse en una segunda carrera bastante cómoda.

Alan Harper sigue pagando la renta

Jon Cryer, recordado por millones como Alan Harper en Dos hombres y medio, ha hablado con bastante franqueza sobre el lado menos visible del éxito televisivo. El actor aseguró que la serie todavía le genera "una cantidad asombrosa de dinero", una frase que suena casi exagerada hasta que uno recuerda de qué producción estamos hablando. Durante años, la comedia fue una de las apuestas más fuertes de CBS y uno de esos programas que parecían estar siempre al aire, a cualquier hora, en algún canal.

Cryer interpretó a Alan durante las 12 temporadas de la serie, emitida originalmente entre 2003 y 2015. Su personaje era el hermano divorciado, torpe y en la ruina que llegaba a vivir con Charlie Harper, el soltero millonario y mujeriego interpretado por Charlie Sheen. La ironía se cuenta sola: el Alan que no podía pagar nada terminó siendo una de las mejores decisiones financieras en la vida real de Jon Cryer.

La sombra de Charlie Sheen

Durante buena parte de su historia, Dos hombres y medio estuvo marcada por Charlie Sheen. Era el rostro más mediático, el imán de audiencia y también el centro de atención fuera de cámaras. Su salida en 2011, después de una cadena de pleitos, problemas personales y choques con el creador Chuck Lorre, se volvió uno de esos escándalos televisivos históricos.

Cryer quedó en una posición muy distinta. No era el actor con el contrato más jugoso pero sí fue el que se quedó hasta el final. Después de la salida de Sheen, Ashton Kutcher entró como Walden Schmidt y la serie tomó otro camino, con una dinámica diferente y otra clase de humor. Para muchos fans, ya no era exactamente la misma, pero el programa siguió funcionando cuatro temporadas más.

Una sitcom difícil de borrar

Más allá del escándalo, Dos hombres y medio pertenece a esa generación de comedias que dominaron la televisión, mucho antes de que el streaming cambiara por completo las reglas del consumo. Eran episodios de un poco más de veinte minutos, risas grabadas, chistes rápidos y personajes diseñados para disfrutarse sin demasiado esfuerzo. Podías ver un capítulo perdido en la temporada cinco y entenderlo todo en tres minutos.

El caso de Jon Cryer recuerda que en Hollywood no solo importa cuánto cobras mientras estás en pantalla. A veces, lo que cambia la vida está en las letras pequeñas del contrato, en los porcentajes negociados a tiempo y en la permanencia dentro de un proyecto que nadie sabía hasta dónde iba a llegar. Una sitcom puede parecer ligera y simple pero si se convierte en clásico de repetición, el negocio se vuelve inmenso.

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