Después de 'Toy Story 5', Keanu Reeves podría seguir en modo juguete con una aventura de LEGO.
Pocos recuerdan que Keanu Reeves también vive en el universo de Toy Story. Más allá de Neo esquivando balas en Matrix o John Wick convirtiendo cualquier pasillo en zona de guerra, el actor prestó su voz a Duke Caboom, el acróbata canadiense con bigote perfecto, motocicleta y una confianza grande. Su aparición en Toy Story 4 fue breve, pero tuvo suficiente encanto como para quedarse entre los personajes nuevos más queridos de la saga.
Ahora, con Toy Story 5 de vuelta en la conversación y Duke Caboom nuevamente asociado al regreso de los juguetes de Pixar, Reeves parece listo para seguir explorando ese lado más juguetón de su carrera. Su voz ya pasó por la animación, los videojuegos y hasta el universo de Sonic, la película, donde interpretó a Shadow. El siguiente paso podría llevarlo a un mundo todavía más plástico, colorido y construido pieza por pieza.
Keanu Reeves podría saltar al mundo LEGO
Keanu Reeves está en negociaciones para protagonizar una nueva película de LEGO desarrollada por Universal Pictures. El proyecto todavía no tiene título oficial, pero se describe como una cinta híbrida que mezclará el live-action con animación generada por computadora. En otras palabras, actores reales estarán conviviendo con un universo construido de los famosos bloques.
La película también marcaría una reunión muy interesante con Josh Cooley, director de Toy Story 4 y responsable de llevar a Duke Caboom a la pantalla grande. Cooley viene de trabajar también en Transformers One, así que no es ajeno a franquicias con fanáticos intensos, mundos conocidos y personajes que deben funcionar tanto para niños como para adultos nostálgicos. Keanu y él ya saben lo que pasa cuando un juguete bien escrito se cruza con una voz inesperadamente perfecta.
LEGO quiere volver al cine por la puerta grande
La marca LEGO ya demostró que podía funcionar muy bien en el cine. The LEGO Movie llegó en 2014 con una idea que parecía imposible de sostener y terminó convertida en una de las comedias animadas más ingeniosas de la década. Su secreto estuvo en entender el juego como algo serio: piezas, imaginación, reglas absurdas, humor rápido y una historia sobre creatividad que escondía más corazón del que muchos esperaban.
Después llegaron The LEGO Batman Movie, The LEGO Ninjago Movie y The LEGO Movie 2. Algunas pegaron más que otras, pero todas ayudaron a construir una identidad muy clara: las películas podían burlarse de las franquicias, de los clichés heroicos y de la nostalgia sin perder el tono familiar. Eran juguetes haciendo comedia sobre la industria del entretenimiento. Bastante elegante para algo armado con bloquecitos.
La diferencia ahora está en el cambio de casa. Las películas anteriores estuvieron ligadas a Warner Bros., mientras que Universal consiguió los derechos cinematográficos de LEGO en 2020. Desde entonces, el estudio ha intentado encontrar una nueva forma de relanzar la marca en pantalla. El proyecto con Keanu Reeves y Josh Cooley podría ser el primer gran paso real de esa nueva etapa.