Tratándose de alguien que ya conoce bien los foros, los silencios y los rechazos, la espera puede terminar muy pronto.
En las telenovelas mexicanas, como Teresa, Rubí, Cuna de lobos y más, hay rostros que se quedan guardados en la memoria aunque a pesar del paso los años. A veces basta una escena, un personaje secundario o una historia familiar de esas que todos terminaron viendo en la sala mientras alguien más tenía la tele prendida. Así pasa con muchos actores que brincaron de un melodrama a otro, entre villanas, hermanas, amigas, romances imposibles y esos secretos que sólo existen en horario estelar.
Amores verdaderos fue una de esas producciones enormes de Televisa, con elenco lleno de figuras, drama de alto impacto y personajes que entraban y salían dejando huella. De ahí también salieron nombres que siguieron moviéndose en otros proyectos, algunos con más presencia en pantalla, otros tomando caminos menos visibles. Una de ellas se alejó un poco del formato que la dio a conocer, pero su nombre volvió a sonar por una razón más personal que laboral.
La actriz que dejó las telenovelas por un nuevo camino
Se trata de Jade Fraser, actriz mexicana que muchos ubican por su paso en producciones como Niña de mi corazón, Amores verdaderos, Hasta el fin del mundo, A que no me dejas, Mi marido tiene familia y Vencer el miedo. En Amores verdaderos apareció como Fátima, dentro del círculo de personajes alrededor de Kendra Ferretti, interpretada por Marjorie de Sousa. No fue el papel más largo de su carrera, pero sí se volvió un rostro presente del melodrama.
Su carrera fue creciendo entre personajes juveniles, tramas familiares y producciones muy vistas por el público mexicano. En Hasta el fin del mundo tuvo uno de sus personajes más recordados como Daniela Ripoll Bandy, y en Mi marido tiene familia interpretó a Linda Córcega, uno de esos papeles que la acercaron a una audiencia más amplia.
El giro llegó cuando decidió estudiar cine durante dos años. Fue una pausa para aprender otras herramientas y probarse desde otro lugar. También dio paso a su primer proyecto como actriz y productora. Jade no quiso quedarse esperando a que la industria le abriera otra puerta.
"Nos entrenamos para que nos digan que no"
La parte más dura de su historia apareció cuando habló de los rechazos que enfrentó en el camino. Jade reconoció que perdió oportunidades por su físico, por talento y por todo lo que suele pesar en los castings. Lo dijo como una realidad de oficio: los actores se preparan para recibir negativas, aunque eso no significa que no duelan.
En entrevistas también contó que hubo comentarios sobre su cuerpo y presiones alrededor de la apariencia, especialmente por no encajar con ciertos estereotipos. La diferencia es que ella decidió moverse: estudiar, producir, levantar un proyecto propio y construir un espacio donde pudiera trabajar desde otro tipo de control creativo. Jade ha dicho que la terapia también fue parte de su proceso y que aprendió a manejar lo que se queda guardado después de esas experiencias.
¿Regresa a las telenovelas?
Por ahora, la respuesta es no. Jade Fraser fue cuestionada sobre su posible regreso a los melodramas y dejó claro que viene un nuevo proyecto, aunque no se trata de una telenovela. La actriz adelantó que está por empezar una serie y prefirió guardar los detalles, con ese clásico "es sorpresa" que deja a los fans haciendo sus propias teorías.
Aun así, su regreso a pantalla mantiene viva la posibilidad de verla otra vez en el tipo de historias que la hicieron conocida. Mientras eso pasa, Jade parece más interesada en abrir una etapa distinta, una donde pueda actuar, producir y tomar decisiones desde otro lugar.