Si los estudios no quieren hacerlo, ya dejó claro que buscará otra manera de contar la historia.
Matrix cambió el cine de acción a finales de los 90. El tiempo bala, las peleas de Keanu Reeves, los abrigos negros y aquella idea de que la realidad podía ser una enorme simulación terminaron copiándose durante años. Detrás estaban Lana y Lilly Wachowski, dos cineastas que después siguieron apostando por proyectos bastante poco convencionales como Speed Racer, Cloud Atlas, El destino de Júpiter y Sense8.
Lilly, además, ha hablado abiertamente sobre cómo su identidad terminó atravesando parte de aquellas historias. Salió públicamente como mujer trans en 2016 y con los años reconoció que es imposible separar por completo Matrix de la experiencia de haber sido escrita por dos mujeres trans que todavía no habían hecho pública su identidad. Ahora quiere contar esa experiencia de una manera mucho más frontal, pero asegura que Hollywood no está dispuesto a acompañarla.
Lilly Wachowski quiere hacer un thriller con un reparto completamente trans
El proyecto se llama The Hunted, una película que Wachowski escribió junto a su pareja, Mickey Ray Mahoney. Se trata de un thriller político y distópico presupuestado en alrededor de 10 millones de dólares, con acción, una resistencia formada por personas trans y una historia que escala hasta alcanzar las altas esferas del gobierno. La cineasta lleva tiempo intentando conseguir el financiamiento necesario para convertir el guion en película.
El problema, según ella, aparece cuando los posibles inversionistas descubren quiénes protagonizarían la cinta. En una entrevista reciente para el podcast The Business de KCRW, Wachowski aseguró que la reacción al guion ha sido positiva, pero que después llegan las dudas. "A la gente le gusta, pero realmente no quieren hacerla porque tiene un reparto trans de principio a fin", explicó.
'The Hunted' nació de la frustración de Wachowski
La historia tampoco apareció como un ejercicio de género cualquiera. Wachowski explicó que necesitaba escribirla como respuesta a lo que estaba ocurriendo alrededor de la comunidad trans y que el guion terminó convirtiéndose en un lugar donde podía sacar su enojo y frustración. Ya en 2024 había adelantado una premisa donde personas trans formaban una resistencia clandestina que quedaba envuelta en un asesinato y una conspiración política.
El momento de Hollywood tampoco es especialmente favorable para ese tipo de proyecto. Un estudio de GLAAD sobre las películas estrenadas en 2025 por 10 grandes distribuidores encontró que solo 20.4 por ciento incluía personajes LGBTQ, una caída frente al año anterior. El dato más duro está en otro lado: dentro de las producciones analizadas no apareció ningún personaje trans.
Wachowski intenta construir una alternativa fuera de ese sistema. Forma parte de Anarchists United Foundation, una organización y compañía de producción propiedad de artistas que busca financiar películas de género con presupuestos inferiores a 10 millones de dólares y abrir espacio a voces que normalmente tienen más problemas para conseguir respaldo. La propia directora ha explicado que la idea recuerda al viejo modelo de United Artists, con creadores tomando mayor control sobre qué historias se producen.
Si Hollywood no la financia, quiere contarla de otra forma
Mientras aparece el dinero, Wachowski ya encontró una primera manera de poner The Hunted frente al público. Organizó una lectura en vivo del guion en Dynasty Typewriter, en Los Ángeles, rodeada de intérpretes y amigos de la comunidad. Para ella, el proyecto puede cambiar de formato sin perder necesariamente aquello que quería conseguir al escribirlo.
"No es lo que imaginé que iba a ser", reconoció al hablar de esa posibilidad, pero explicó que sigue buscando la misma sensación de comunidad y alegría que esperaba encontrar haciendo la película. Wachowski tampoco parece especialmente interesada en esperar indefinidamente a que un gran estudio cambie de opinión. Anarchists United ya trabaja con cortometrajes y proyectos de artistas marginados, varios de ellos realizados por cineastas trans.
La situación resulta peculiar viniendo de alguien que ayudó a crear una franquicia como Matrix. Más de 25 años después, Lilly Wachowski vuelve a tener un proyecto que la industria no parece saber muy bien cómo colocar. Esta vez no hay píldoras rojas ni máquinas dominando a la humanidad: hay un thriller de 10 millones de dólares con un elenco trans completo y una directora convencida de que el problema no está en el guion.