Más de una década después, sigue siendo de esas películas que alguien descubre y enseguida quiere recomendar.
Hay comedias románticas que se quedaron pegadas a toda una generación. Diario de una pasión convirtió a Rachel McAdams en uno de los grandes rostros del género, Realmente amor hizo de Richard Curtis un especialista en historias sentimentales y 500 días con ella recordó que enamorarse tampoco garantiza un final perfecto. Entre todas ellas apareció una película que parecía partir de una fantasía muy sencilla: tener la oportunidad de regresar y corregir esos momentos que salieron terriblemente mal.
Su premisa podría haber dado para una comedia llena de enredos, pero el resultado tomó otro camino. Hay citas incómodas, bodas bajo la lluvia y pequeños momentos que cualquiera quisiera repetir, aunque con el paso de los minutos la historia empieza a hablar de algo mucho más grande que conseguir a la persona que te gusta. En 2013 llegó discretamente a los cines y con los años terminó convirtiéndose en una de las películas románticas favoritas de internet.
'Cuestión de tiempo' sigue encontrando espectadores años después
La película es Cuestión de tiempo, escrita y dirigida por Richard Curtis y protagonizada por Domhnall Gleeson, Rachel McAdams y Bill Nighy. Actualmente está disponible en HBO Max en México.
La historia sigue a Tim Lake, un joven británico bastante torpe para las relaciones que, al cumplir 21 años, recibe una revelación peculiar de su padre. Los hombres de su familia pueden viajar hacia momentos de su propio pasado. Tim tarda poco en encontrarle una utilidad bastante evidente: aprovechar su nueva habilidad para mejorar su vida amorosa.
Entonces conoce a Mary, interpretada por Rachel McAdams, durante una cena completamente a oscuras en Londres. Ambos conectan casi inmediatamente, pero uno de los primeros viajes temporales de Tim borra accidentalmente ese encuentro. A partir de ahí comienza a reconstruir la relación y a descubrir que incluso sabiendo lo que ocurrirá después, enamorarse sigue siendo bastante complicado.
Parece una historia de amor, pero la relación más importante está en otro lado
Richard Curtis sabía perfectamente cómo construir una comedia romántica. Antes había escrito Cuatro bodas y un funeral, Notting Hill y El diario de Bridget Jones, además de dirigir Realmente amor. En Cuestión de tiempo utiliza todos esos recursos, humor británico, encuentros accidentales, personajes excéntricos y momentos sentimentales, para llevar al espectador hacia una historia mucho más íntima.
Porque Mary y Tim forman una pareja encantadora, pero el corazón de la película acaba estando en la relación entre Tim y su padre. Bill Nighy interpreta a un hombre tranquilo, divertido y aparentemente satisfecho con una vida bastante sencilla. Él también conoce el secreto familiar y ha usado sus viajes de una manera muy distinta: regresar para leer libros, disfrutar conversaciones y pasar un poco más de tiempo con quienes quiere.
El viaje temporal comienza entonces a sentirse diferente. Tim puede corregir conversaciones desafortunadas, mejorar una propuesta de matrimonio o volver a vivir un día complicado, pero también descubre que cada cambio puede mover otras piezas de su vida. Hay momentos que simplemente avanzan y personas de las que tarde o temprano tendrá que despedirse. La fantasía termina funcionando como una forma de mirar algo muy cotidiano: cuánto tiempo desperdiciamos esperando que un día sea mejor que el que tenemos enfrente.
Rachel McAdams encontró otra de sus grandes historias románticas
McAdams ya había protagonizado Diario de una pasión, Te amaré por siempre y Medianoche en París, tres historias donde el amor y el tiempo se cruzaban de distintas maneras. Mary volvió a colocarla en ese terreno, aunque aquí interpreta a una mujer mucho más cercana, divertida y espontánea.
Domhnall Gleeson funciona porque Tim no es un protagonista romántico fabricado en Hollywood. Es pelirrojo, nervioso, mete la pata constantemente y suele necesitar más de un intento para decir las cosas correctamente. Margot Robbie, Vanessa Kirby y Tom Hollander también aparecen en un reparto que ahora resulta mucho más reconocible que cuando la película llegó a los cines.
Una película sobre aprender a disfrutar un día cualquiera
El último tramo cambia por completo la forma de mirar todo lo anterior. Tim comienza a utilizar su habilidad de una manera cada vez más sencilla: vivir un día normalmente y después repetirlo prestando atención a aquello que la rutina le hizo pasar de largo. Una conversación, un trayecto al trabajo, una comida o unos minutos con su familia adquieren otro peso.
Cuestión de tiempo dura poco más de dos horas y actualmente puede verse en HBO Max en México. Comienza prometiendo una fantasía romántica sobre alguien capaz de volver atrás para conquistar a la mujer que ama y termina hablando de algo bastante más cercano. La verdadera ventaja sería aprender a mirar la vida como si cada día pudiera repetirse, incluso sabiendo que solo tendremos una oportunidad.