Crecer también significa descubrir que conseguir lo que queríamos no siempre nos hace felices y que equivocarse puede abrir caminos inesperados.
De niños podemos ver una película animada y quedarnos con los personajes, las canciones o el chiste que repetimos durante semanas. Luego pasan los años, volvemos a ella y de pronto encontramos una historia completamente distinta. Toy Story 3, Up, una aventura de altura o Ratatouille funcionan así: detrás de la aventura hay conversaciones bastante adultas sobre despedirse, cambiar de rumbo y aceptar que la vida rara vez sale exactamente como la imaginamos.
La psicología también ha encontrado mucho material en este tipo de cine. Intensamente, por ejemplo, incluso ha sido estudiada como una posible herramienta complementaria dentro de terapia con adultos por la manera en que representa la aceptación y validación de las emociones. Y hay otras películas animadas que, desde lugares muy diferentes, llegan a una idea parecida: fracasar no siempre significa que algo salió mal.
'Intensamente' (2015)
Riley intenta adaptarse a una nueva ciudad, una nueva escuela y una vida que de repente perdió casi todo lo que le resultaba familiar. Mientras tanto, Alegría se empeña en mantenerla feliz y en apartar a Tristeza cada vez que aparece, hasta descubrir que esa emoción cumple una función esencial. Terapeutas han destacado precisamente ese punto de Intensamente: aceptar una emoción incómoda permite procesarla, comunicar lo que sentimos y conectar con otras personas.
'La familia del futuro' (2007)
Lewis es brillante inventando cosas, aunque buena parte de sus creaciones tienen una costumbre bastante incómoda: fallar en el peor momento posible. Una de las mejores escenas de La familia del futuro ocurre cuando presenta un invento frente a los Robinson y todo termina en desastre. Lewis espera vergüenza y recibe aplausos. La familia celebra que haya fallado porque ahora sabe algo que antes desconocía, una escena que incluso se ha utilizado como ejemplo educativo del llamado "growth mindset": entender las equivocaciones como parte del aprendizaje.
'Soul' (2020)
Joe Gardner lleva años esperando una oportunidad profesional que confirme que todo el esfuerzo valió la pena. El jazz ocupa prácticamente toda su idea del éxito y cuando finalmente consigue tocar con Dorothea Williams, llega una sensación inesperada: mañana tendrá que levantarse y volver a hacerlo. La terapeuta Natasha Saini ha señalado cómo Soul retrata esa experiencia de mirar la propia vida y pensar que fue desperdiciada porque todavía no alcanzamos aquello que imaginábamos como nuestro propósito. La película poco a poco separa dos cosas que solemos mezclar: tener una pasión y convertirla en la única medida de una vida bien vivida.
'Klaus' (2019)
Jesper empieza Klaus siendo un desastre como estudiante de la academia postal y bastante cómodo con seguir viviendo gracias al dinero de su padre. Como castigo termina en Smeerensburg, un pueblo helado donde debe conseguir que sus habitantes envíen seis mil cartas si quiere regresar a casa. El plan parece condenado desde el comienzo, pero ese fracaso lo lleva hasta Klaus y termina cambiando por completo su manera de relacionarse con los demás. Los psicólogos han destacado los mensajes de desarrollo personal presentes en la película, especialmente su énfasis en la generosidad, la empatía y la manera en que nuestros actos pueden provocar cambios alrededor.