El conflicto inicial se desencadenó cuando el veterano intérprete de "Taxi Driver" solicitó realizar una mesa de lectura completa del guion junto a todo el elenco.
Durante el proceso de producción de la galardonada película "Joker", los reconocidos actores Joaquin Phoenix y Robert De Niro mantuvieron una relación compleja marcada por marcadas diferencias en sus métodos de trabajo. El director del filme, Todd Phillips, detalló para la revista Vanity Fair la tensión surgida entre las dos estrellas antes de iniciar las grabaciones en el set.
El conflicto inicial se desencadenó cuando el veterano intérprete de "Taxi Driver" solicitó realizar una mesa de lectura completa del guion junto a todo el elenco, una práctica habitual en su rutina actoral. Por el contrario, el protagonista se opuso rotundamente a ensayar previamente, argumentando que prefería dejar que las escenas fluyeran de manera espontánea durante la filmación.
La negativa del protagonista colocó al cineasta en una posición comprometida debido a las posturas opuestas de ambas figuras. “Bob me llamó y me dijo: 'Dile que es actor y que tiene que estar ahí, me gusta escuchar la película completa, y vamos a meternos todos en una sala y leerla'. Y yo estaba entre la espada y la pared porque Joaquín decía: 'De ninguna manera voy a hacer una lectura', y Bob decía: 'Yo hago lecturas antes de rodar, es lo que hacemos'”, relató el director.
La resolución del conflicto de métodos entre las estrellas de Hollywood
Finalmente, el actor que dio vida al villano aceptó acudir a las oficinas de su compañero en Manhattan para repasar el texto, aunque la experiencia resultó incómoda para él al grado de retirarse a fumar. Para suavizar la fricción, Robert De Niro conversó en privado con su colega, le tomó el rostro, le dio un beso en la mejilla y le expresó: “Todo va a estar bien, bubbeleh”.
Pese a ese acercamiento inicial, la distancia profesional entre ambos se mantuvo constante una vez que comenzaron las jornadas de grabación en el plató de "Joker". El propio actor principal admitió abiertamente la falta de interacción con su coprotagonista detrás de cámaras. “El primer día nos dimos los buenos días y más allá de eso, no recuerdo si hablamos más. No me gustaba hablar con él en el set”, declaró Joaquin Phoenix.
Por su parte, la estrella veterana respaldó la decisión de limitar el contacto personal fuera de la caracterización de sus personajes. “Su personaje y el mío no necesitábamos hablar de nada. Simplemente decíamos: 'Hagan su trabajo. Relaciónense como los personajes'. Así es más sencillo, y no hablamos. No hay razón para hacerlo”, explicó sobre la dinámica de trabajo.
A pesar de las marcadas divergencias creativas, ambos artistas aclararon que no existían rencores personales, pues Joaquin Phoenix ha reconocido a Robert De Niro como su actor estadounidense favorito y una referencia clave para construir su personaje en la aclamada producción.