El actor quiso que su enfrentamiento con Dolph Lundgren pareciera una pelea auténtica y terminó pagando las consecuencias.
Sylvester Stallone convirtió a Rocky Balboa en uno de los personajes más queridos del cine. Desde aquella primera película de 1976, donde un boxeador desconocido recibe la oportunidad de enfrentarse al campeón mundial, la franquicia conquistó a millones de espectadores gracias a sus entrenamientos, combates y escenas de superación. Pero hubo una entrega donde los golpes dejaron de ser parte de la actuación y terminaron poniendo en peligro la vida de su protagonista.
Durante el rodaje de Rocky IV de 1985, Stallone decidió que su enfrentamiento con Dolph Lundgren necesitaba una violencia mucho más convincente. El actor estaba acostumbrado a recibir puñetazos frente a las cámaras, pero esta vez quiso llevar el realismo al extremo. Le pidió a su compañero que lo golpeara de verdad, sin contener demasiado la fuerza, y terminó sufriendo una lesión que los médicos compararon con las consecuencias de un accidente automovilístico.
Sylvester Stallone pidió que Dolph Lundgren lo golpeara de verdad en 'Rocky IV'
En la cuarta entrega de la franquicia, Rocky Balboa se enfrenta a Ivan Drago, un gigantesco boxeador soviético interpretado por Dolph Lundgren. Después de que su amigo Apollo Creed, encarnado por Carl Weathers, muere durante un combate contra el nuevo rival, Rocky decide viajar a la Unión Soviética para enfrentarlo. La historia convierte el enfrentamiento en una batalla personal que también refleja las tensiones políticas de la Guerra Fría.
Stallone no solamente protagonizaba la película: también era su guionista y director. Quería que el combate final tuviera una intensidad diferente a las peleas anteriores y consideró que algunos movimientos ensayados resultaban demasiado artificiales. Por eso, propuso a Lundgren abandonar parcialmente la coreografía durante los primeros segundos del enfrentamiento y atacarse con una fuerza mucho más cercana a la de una pelea real.
En una entrevista con Deadline publicada en 2015, Stallone recordó que le pidió a Lundgren atacarlo con todo durante aproximadamente 30 segundos, mientras él intentaba esquivar los golpes. El problema era que su compañero tenía una enorme ventaja física: medía cerca de 1.96 metros, dominaba las artes marciales y había desarrollado una musculatura impresionante para interpretar a Drago. Después de recibir varios impactos en el cuerpo, Stallone consiguió pedir que detuvieran la grabación.
Su corazón comenzó a inflamarse y tuvieron que trasladarlo en un avión médico
Al principio, el actor no sintió que estuviera gravemente lastimado. Continuó trabajando durante el resto de la jornada y creyó que el dolor formaba parte del esfuerzo habitual de filmar una pelea. Pero aquella noche comenzó a experimentar síntomas preocupantes. Su corazón latía con una intensidad inusual, tenía dificultades para respirar y su presión arterial alcanzó niveles peligrosamente altos.
Según explicó Stallone en el documental The Making of Rocky vs. Drago, su presión arterial llegó a 260 y los médicos detectaron una lesión relacionada con el impacto que había recibido en el pecho. El actor describió una inflamación alrededor del corazón y aseguró que los especialistas la compararon con un traumatismo provocado cuando una persona golpea el volante durante una colisión automovilística.
La situación era suficientemente grave como para justificar un traslado urgente. Stallone fue transportado en un avión que volaba a baja altitud desde Canadá hasta el hospital Saint John's de Santa Mónica, California, donde ingresó en una unidad de cuidados intensivos. El actor recordó que despertó rodeado de monjas y personal médico, una imagen que lo hizo pensar que estaba mucho más cerca de morir de lo que había imaginado.
Dolph Lundgren se enteró de que casi mata a Stallone cuando recibió dos semanas libres
Durante mucho tiempo, Lundgren no comprendió la gravedad de lo ocurrido. En septiembre de 2026, el actor volvió a recordar el episodio en su libro de memorias "Fights Worth Fighting: Finding Strength in Struggle". Según explicó, después de terminar las escenas en Vancouver regresó a Los Ángeles y recibió una llamada del productor informándole que tendría dos semanas de descanso.
Cuando preguntó por qué, recibió una respuesta inesperada: Stallone estaba hospitalizado. Lundgren aseguró que no había sido consciente de haberle provocado una lesión tan importante. Recordó que habían grabado numerosas tomas donde Rocky recibía golpes fuertes en el cuerpo y consideró que el cansancio acumulado también pudo influir en el estado físico de su compañero.
El intérprete de Ivan Drago insistió en que simplemente había seguido las instrucciones del director. Stallone le había pedido que lo atacara con intensidad y él había cumplido. Años después, ambos pudieron bromear sobre lo ocurrido, aunque el protagonista de Rambo reconoció que aquella decisión había sido una imprudencia que pudo costarle la vida.
Pese al accidente, Stallone regresó al rodaje para terminar la película, que se estrenó en noviembre de 1985 y recaudó aproximadamente 300 millones de dólares en todo el mundo. La producción convirtió a Lundgren en una estrella del cine de acción y ambos volvieron a trabajar juntos años después en Los indestructibles y Creed II.