Prepárate para llorar: la película de George Clooney en Netflix que hoy te romperá el corazón
Luis Fernando Galván
Desde 'El arca rusa' de Aleksander Sokurov hasta 'Museo' de Alonso Ruizpalacios, me encantan las películas que se desarrollan al interior de los museos. Como historiador del arte, me interesa explorar los vínculos que existen entre la pintura y el cine como medios de expresión visual.

George Clooney protagoniza un retrato conmovedor sobre un actor en crisis, recuerdos que regresan para ajustar cuentas y un viaje que cambiará todo. Un drama que te dejará pensando por días.

George Clooney regresa a Netflix con una de sus interpretaciones más emotivas, dando vida a Jay Kelly, un actor envejecido que atraviesa una profunda crisis existencial tras décadas en el centro de los reflectores. Bajo la dirección de Noah Baumbach, la película despliega un viaje íntimo que combina humor melancólico, nostalgia por el viejo Hollywood y un retrato dolorosamente honesto de lo que queda cuando la fama deja de sostener la identidad.

Jay Kelly
Jay Kelly
Fecha de estreno 20 de noviembre de 2025 | 2h 12min
Dirigida por Noah Baumbach
Con George Clooney, Adam Sandler, Laura Dern
Streaming

El nuevo filme de George Clooney que expone las heridas que nunca sanan

Desde su magistral escena inicial, donde Jay rueda la última toma de su más reciente filme en un plano secuencia impecable, queda claro que la vida del protagonista es un espectáculo que ya no puede sostener. Su agente y eterno apoyo, Ron (interpretado por un brillante Adam Sandler) observa de cerca a un hombre que lo tiene todo, pero que ha perdido el rumbo. Tras recibir la noticia de la muerte del director que lo descubrió, Jay regresa a casa con una sensación de vacío que ni las comodidades de su mansión ni los elogios de su equipo pueden ocultar.

La relación con su hija Daisy (Grace Edwards) añade una capa emocional devastadora. Jay intenta compartir tiempo con ella antes de que parta con sus amigas a Europa, pero el luto, el cansancio y la distancia emocional parecen ganar la partida. Cuando Daisy se va, Jay comprende que está perdiendo mucho más que a sus viejos colegas: también está perdiendo a su familia. Esta ausencia lo empuja a replantearse cada decisión que ha tomado en nombre de la fama.

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‘Jay Kelly’ o la caída emocional de un actor que ya no puede sostener su personaje

El funeral del director que lo impulsó a la fama reabre viejas heridas y lo enfrenta con Timothy (Billy Crudup), un antiguo compañero de actuación cuya vida siguió un camino muy distinto. Este encuentro incómodo hace estallar un conflicto que Jay llevaba décadas evitando: el costo humano de su éxito. Todo esto deriva en una decisión impulsiva y desesperada que marcará el resto de la película: seguir a Daisy a Europa en un intento por recuperar el tiempo perdido.

Baumbach aprovecha este viaje para cruzar presente y pasado en una estructura visualmente poética. Jay se desplaza por trenes y calles europeas que se abren, de pronto, a flashbacks con su versión joven. El resultado es un mapa emocional lleno de puertas y pasillos que conectan sus momentos de gloria con sus fracasos más íntimos. Entre tanto, personajes secundarios interpretados por Laura Dern, Emily Mortimer y Riley Keough orbitan alrededor de Jay como piezas de una maquinaria que lleva años sosteniendo su ilusión de perfección.

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Ron, el agente, se convierte en el espejo donde Jay debe mirarse. Leal, agotado y profundamente humano, Ron evidencia el enorme precio que ambos han pagado para mantener viva una carrera que ha consumido sus vidas personales. Ese contraste, lleno de ternura y dolor, alimenta algunas de las escenas más emotivas del filme.

La película termina por desmontar la figura del ídolo y mostrar al hombre detrás del personaje. Clooney interpreta a Jay con una mezcla de encanto y vulnerabilidad que rompe en algún punto del viaje, dejando ver el arrepentimiento, la soledad y la conciencia tardía de las consecuencias de sus actos. No es solo una historia de fama y decadencia, también es un recordatorio de que incluso quienes parecen tenerlo todo pueden estar rotos por dentro.

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