Guadalajara ha sido escenario de muchas historias. Pero pocas veces una producción logró que media ciudad hablara de lo mismo al mismo tiempo. No fue un partido de futbol ni un escándalo político real. Fue una serie de Netflix producido por la mismísima Salma Hayek, actriz de Frida y Del crepúsculo al amanecer.
Un drama elegante, intenso, lleno de traiciones familiares y secretos empresariales que puso el foco en la élite mexicana. Durante semanas, el nombre de los Carranza estuvo en boca de todos: en redes sociales, charlas entre amigos y debates en línea. Y todo empezó con una botella de tequila y un imperio construido en la sombra.
Poder, dinero y una familia al borde del colapso
La serie es Monarca. Ambientada en el mundo de la élite mexicana, la historia sigue a la familia Carranza, una dinastía poderosa que construyó un imperio millonario alrededor del tequila. Pero no fue precisamente por el camino más limpio, sino con corrupción, favores políticos y pactos incómodos.
Netflix
Todo parece sólido hasta que uno de los miembros decide romper el silencio y exponer cómo realmente se levantó esa fortuna. Y ahí es donde comienza la guerra. El elenco, encabezado por Irene Azuela, Juan Manuel Bernal y Osvaldo Benavides, eleva la tensión capítulo tras capítulo.
El sello de una productora de Hollywood
Detrás del proyecto está Salma Hayek como productora ejecutiva a través de Ventanarosa Productions, junto con Lemon Films y el creador Diego Gutiérrez. La misma Salma que conquistó Hollywood apostando por historias mexicanas.
Netflix
El estreno en Netflix en 13 de septiembre de 2019 no pasó desapercibido. Desde el primer fin de semana, la serie comenzó a escalar en el ranking y se convirtió en una de las producciones nacionales más comentadas de la plataforma.
Un drama que tocó nervios reales
Lo que hizo que Monarca paralizara a Guadalajara y buena parte del país no fue solo el lujo o las intrigas familiares, sino el contexto. La historia de un imperio construido bajo un sistema corrupto resonó con fuerza. Cuando una serie logra que el público diga que "se parece mucho a la realidad", el impacto es inevitable.
Monarca demostró que el drama empresarial también puede ser adictivo, elegante y profundamente incómodo. No necesitó efectos especiales ni acción desbordada. Y aunque solo tiene dos temporadas y 18 capítulos en total, son más que suficientes para caer en la dinámica de una familia con dinero, poder y muchas peleas.