La escena de Forrest Gump que solo se filmó como material de referencia, pero que nos regaló una de las frases más memorables de la historia del cine
Sergio Negrete
Sergio Negrete
-Redactor
Mi infancia estuvo repleta de películas de Disney en VHS. Bien podría ser un personaje de 'El diario de Bridget Jones', 'Fleabag' o 'Parks and Recreation'

Treinta años después, lo más recordado de 'Forrest Gump' fue una escena sencilla, filmada con dudas y convertida en la entrada principal de todo.

Hay frases de película que ya ni siquiera parecen frases de película. Se vuelven parte de la cultura popular, aparecen en tazas, memes, playera y conversaciones donde alguien quiere sonar profundo. Star Wars tiene "Que la fuerza te acompañe", Terminator dejó el "Hasta la vista, baby" y Toy Story se quedó con ese "Al infinito y más allá" que Pixar convirtió en herencia emocional.

Forrest Gump pertenece a ese club, aunque su caso es un poco más raro. La cinta de Robert Zemeckis no era una película de una sola frase, sino una especie de recorrido sentimental por varias décadas de Estados Unidos, contado desde los ojos de un hombre sin miedo. Tom Hanks hizo de Forrest un personaje ingenuo, terco y dulce y cansado, que podía hablar de la guerra, Elvis, el amor y los camarones.

Forrest Gump
Forrest Gump
Fecha de estreno 14 de octubre de 1994 | 2h 20min
Dirigida por Robert Zemeckis
Con Tom Hanks, Gary Sinise, Robin Wright
Medios
4,3
Usuarios
3,7

La banca que terminó cargando toda la película

La escena en cuestión es la de Forrest sentado en una banca en Savannah, Georgia, con una caja de chocolates sobre las piernas. Ahí suelta la frase que medio mundo reconoce incluso sin haber visto completa la película: "La vida es como una caja de bombones, nunca sabes lo que te va a tocar". Lo curioso es que esas escenas no nació como algo central, sino como un recurso extra para unir la historia.

The Tisch Company

De acuerdo con lo contado por Tom Hanks, el material de la banca fue filmado como un posible apoyo para ordenar los recuerdos de Forrest. Hanks y Zemeckis no estaban completamente convencidos de que esa imagen, la de un hombre esperando el camión y hablándole a desconocidos, fuera a funcionar. Al final, terminó sosteniendo todo como la columna vertebral de toda la película.

Una película enorme nacida de momentos pequeños

Forrest Gump se estrenó en 1994 y rápidamente se volvió uno de esos fenómenos difíciles de repetir. La película seguía la vida de Forrest desde su infancia en Alabama hasta sus encuentros involuntarios con episodios clave de la historia estadounidense, siempre con una mezcla de comedia, melodrama y fantasía muy de los noventa.

The Tisch Company

La gracia estaba en el contraste. Forrest no parecía entender del todo la magnitud de los momentos que vivía, pero el espectador sí. Ahí estaba con Elvis, con presidentes, en Vietnam, en protestas, en la fiebre por correr y en una historia de amor con Jenny que todavía divide a la gente. Todo eso podía sonar como una colección de estampas, pero la banca fue lo que hacía al relato íntimo.

La frase sobrevivió más que muchas escenas gigantes

La película terminó ganando seis premios Oscar, incluidos Mejor película, Mejor director para Robert Zemeckis y Mejor actor para Tom Hanks. También recibió 13 nominaciones, una locura si se piensa que aquel año competía con títulos como Pulp Fiction y Sueños de fuga. Y la banca pasó de recurso narrativo a imagen oficial de la memoria colectiva: Forrest sentado, traje claro, tenis gastados y una caja en las manos.

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En taquilla tampoco le fue nada mal. Forrest Gump superó los 600 millones de dólares a nivel mundial, una cifra enorme para un drama con humor extraño, viajes históricos y un protagonista que no encajaba con el molde clásico del héroe de Hollywood. La película todavía puede verse en México vía streaming en Prime Video y Paramount+.

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