Hollywood siempre ha tenido una relación medio peligrosa con los presupuestos enormes. Avatar convirtió Pandora en una apuesta tecnológica gigantesca, Avengers: Endgame cerró una era de Marvel con escala de evento mundial y Piratas del Caribe demostró que una película de aventuras podía costar casi tanto como una flota real. En la industria, gastar mucho no garantiza una obra maestra, pero sí deja claro que el estudio quiere jugar en las ligas más ruidosas.
Durante años, el récord de la película más cara de la historia parecía estar amarrado a una de esas sagas que viven rodeadas de naves, criaturas digitales y nostalgia. La cifra era tan grande que funcionaba casi como leyenda interna de Hollywood. Pero un nuevo reporte financiero acaba de mover el tablero y puso a otra franquicia en la cima, una donde las estrellas principales no usan sables de luz, sino dientes enormes.
Los dinosaurios le quitaron la corona a la galaxia
La nueva película más cara de la historia es Jurassic World: Dominion, estrenada en 2022 y dirigida por Colin Trevorrow. De acuerdo con un análisis de Fortune basado en estados financieros recientes, Universal Pictures gastó 658.8 millones de dólares para producir la cinta, superando el récord que durante años había tenido Star Wars: El despertar de la fuerza, cuyo costo se ubicó en 638.9 millones. Los dinosaurios terminaron saliendo más caros que el regreso de Han Solo, Leia y compañía.
Amblin Entertainment
Jurassic World: Dominion no siempre se recuerda como una película descomunal en términos de recepción. Recaudó más de mil millones de dólares en la taquilla mundial, reunió a Chris Pratt y Bryce Dallas Howard con Sam Neill, Laura Dern y Jeff Goldblum, y cerró la trilogía moderna de Jurassic World. Pero también recibió críticas bastante divididas y dejó a muchos fans con la sensación de que el final prometía más de lo que entregó.
La ironía es que una película discutida, muchas veces tratada como cierre irregular de franquicia, terminó ocupando un lugar histórico por sus cuentas internas. El público veía dinosaurios corriendo por ciudades, laboratorios y santuarios naturales. Pero detrás, Universal estaba cargando con una de las producciones más caras que se hayan registrado.
La pandemia infló una producción ya gigantesca
Parte del costo se explica por el momento en que se filmó. Jurassic World: Dominion se rodó durante la pandemia de COVID-19, cuando las producciones grandes tuvieron que implementar protocolos sanitarios, pausas, cuarentenas, pruebas y medidas de seguridad que encarecieron todo. Mantener sets listos, pagar renta de equipo, conservar locaciones y asegurar que el elenco siguiera disponible se volvió una pesadilla logística.
Amblin Entertainment
La producción también se realizó en Reino Unido, donde los estudios deben presentar estados financieros para acceder a incentivos fiscales. Esa es la razón por la que ahora se conocen cifras mucho más detalladas que en otras películas de Hollywood. En Estados Unidos, los presupuestos reales suelen esconderse detrás de comunicados, estimaciones y números redondeados. En este caso, los documentos pusieron los costos sobre la mesa.
Un récord que nadie presume demasiado
El nuevo trono de Jurassic World: Dominion tiene algo incómodo. Ser la película más cara de la historia puede sonar impresionante, pero también funciona como advertencia. No es lo mismo presumir una taquilla histórica que cargar con el récord de haber gastado más que nadie. En tiempos donde los estudios revisan presupuestos con lupa, esa corona no es para enseñar como medalla de oro.
El caso también cambia la forma de mirar la evolución de la franquicia. Jurassic Park nació en 1993 como una revolución técnica y emocional: el asombro de ver dinosaurios vivos en pantalla. Casi tres décadas después, Jurassic World: Dominion terminó representando otra cosa: el tamaño absurdo al que puede crecer una marca cuando mezcla nostalgia, espectáculo, estrellas, efectos digitales y una pandemia en medio del rodaje.