Si una nueva adaptación llega a concretarse y logra esquivar el hate, puede que por fin 'Cazadores de sombras' tenga la oportunidad audiovisual que lleva más de una década prometiendo.
Hay sagas de fantasía, como Star Wars, El Señor de los Anillos y Harry Potter, que parecen hechas para arrasar en pantalla. Tienen un lore infinito, fandom leal, personajes increíbles, criaturas sobrenaturales y la clase de universo que en papel puede estirarse durante años sin quedarse sin gasolina. Cazadores de sombras entraba perfecto en esa categoría y tenía todo para volverse la próxima gran franquicia juvenil, pero no pasó.
Y lo raro es que no falló una sola vez, sino dos. Primero en cine y luego en televisión. Aun así, la saga de Cassandra Clare sigue tan viva en librerías que todavía parece conservar un último tiro para intentar quitarse la maldición. No con Clary otra vez, sino con una historia distinta, más elegante y bastante más querida entre los lectores más veteranos.
Una franquicia larga y perdida que nunca se encontró
A estas alturas, el universo de Cazadores de sombras ya no es solo la saga original. Entre "Los instrumentos mortales", "Los orígenes, Renacimiento", "Las últimas horas", "El libro perdido" y otros títulos, el mundo de los shadowhunters suma alrededor de dos docenas de libros publicados o anunciados. Definitivamente, es una de las sagas de fantasía más largas que siguen en expansión
Con un material así, era lógico que Hollywood quisiera meter mano. El primer intento fue Cazadores de sombras: Ciudad de hueso en 2013, con Lily Collins y Jamie Campbell Bower. La idea era arrancar una franquicia cinematográfica, pero la película no despegó ni entre la crítica ni en taquillas y la secuela planeada se cayó por completo.
La serie duró más, pero tampoco terminó de convencer
Tres años después llegó Shadowhunters a Freeform, ya con un nuevo reparto y otra estrategia: rehacer desde cero la saga original en formato serie. Aguantó tres temporadas y 43 episodios y alcanzó a cubrir buena parte de los seis libros principales. Pero tampoco logró sacudirse la mala fama. La crítica la trató incluso peor que a la película y una parte importante del fandom nunca le perdonó lo libre que fue con el material original.
Netflix, de hecho, había adquirido los derechos internacionales de la serie en 2015, lo que ayudó a darle más visibilidad fuera de Estados Unidos. Pero ni con eso terminó de convertirse en el fenómeno global que el universo de Cassandra Clare parecía prometer.
La última oportunidad no está con Clary, sino en Londres
La salida más prometedora, al menos sobre el papel, no pasa por la línea de la saga principal. Pasa por Los orígenes o "The Infernal Devices", la precuela ambientada en el Londres victoriano. Esa podría ser la famosa última oportunidad de la franqicia: en una historia más compacta, con otro tono y con personajes que, para muchos lectores, funcionan incluso mejor que los de "Los instrumentos mortales".
En 2020 se anunció que BBC había adquirido los derechos para adaptar "Los orígenes" como serie. La propia Cassandra Clare confirmó entonces que estaba trabajando en el piloto de esa adaptación. Desde ahí, no ha habido un avance público que permita darla por hecha, así que por ahora sigue siendo una promesa más que una producción con fecha clara.
A estas alturas, pocos universos juveniles cargan una historia tan rara en pantalla: mucho material, un fandom enorme y cero adaptaciones realmente queridas de forma unánime. Eso ya convierte a Cazadores de sombras en un caso de estudio. Pero también explica por qué la esperanza sigue viva.