Esta cinta es una oportunidad perfecta para descubrir o volver a visitar una de esas películas que explican por qué dos estrellas de Hollywood se volvieron leyenda.
Netflix suele presumir estrenos nuevos, thrillers de moda y series que se devoran en una tarde, pero de vez en cuando se le cuela una joya clásica que cambia por completo el plan. Una de esas películas que no necesitan persecuciones gigantes ni efectos digitales para mantenerte pegado a la pantalla. Le basta con dos estrellas en su mejor estado, una estafa elegante y un guion que parece jugar contigo sin pedirte permiso.
El cine de los setenta tuvo mucho de eso: historias con paciencia, personajes con estilo y películas que confiaban en el encanto de sus actores. No todo tenía que explicarse a gritos. A veces bastaba una mirada, una apuesta, una trampa bien puesta y la promesa de que alguien terminaría cayendo sin darse cuenta.
La joya de 1973
La cinta es El golpe, dirigida por George Roy Hill y protagonizada por Paul Newman, Robert Redford y Robert Shaw. Actualmente se puede ver en Netflix México. Es comedia clásica ambientada en el Chicago de los años treinta, con dos estafadores que planean engañar a un peligroso criminal mediante una elaborada trampa relacionada con apuestas de carreras.
La historia sigue a Johnny Hooker, un joven timador interpretado por Redford, que busca venganza tras la muerte de un compañero. Para lograrlo acude a Henry Gondorff, un estafador veterano con más colmillo que energía, interpretado por Newman. Juntos montan una operación tan precisa y única llena de momentos que no se olvidan.
Newman y Redford, una dupla que no se repetía todos los días
Paul Newman y Robert Redford ya habían trabajado juntos en Butch Cassidy and the Sundance Kid, también dirigida por George Roy Hill. El golpe fue su segunda colaboración en pantalla. No actuaban como si estuvieran forzando química, sino más bien parecen dos tipos que ya saben cómo robarse una escena sin pisarse los talones.
Newman es relajado, irónico y con esa elegancia de estrella clásica que parece no esforzarse demasiado. Redford, en cambio, trae otra energía: más joven, más inquieta y más impulsiva. La combinación funciona porque uno parece conocer todas las reglas del juego y el otro todavía cree que puede ganarlo todo por intuición. Entre los dos, la película encuentra ese tono perfecto entre comedia, suspenso y venganza.
Siete Oscar y una música imposible de olvidar
El golpe no solo fue un éxito de público. También arrasó en los Oscar: ganó siete premios de la Academia, incluidos Mejor película, Mejor director para George Roy Hill y Mejor guion original para David S. Ward. Redford, además, recibió nominación como Mejor actor por su trabajo como Johnny Hooker.
Otro elemento imposible de separar de la película es su música. Marvin Hamlisch adaptó temas de Scott Joplin, entre ellos "The Entertainer", y convirtió el ragtime en parte esencial del encanto de la cinta. La melodía juguetona le da a la historia un aire de feria, truco y elegancia antigua.
Vista hoy, El golpe sigue funcionando porque no depende de la nostalgia para sostenerse. Su ritmo puede es de otra época, claro, pero también tiene algo que muchas películas actuales persiguen sin alcanzarlo: confianza absoluta en su historia. No corre, no se desespera, no te grita que viene un giro. En realidad, te lo pone enfrente y espera a que caigas rendido.