Dirigida por Sam Mendes, esta película de drama, guerra y acción fue una de las propuestas cinematográficas más celebradas en Hollywood antes del cierre de la década.
A nadie le sorprende cuando una película de guerra es premiada en los Oscar, pues las cintas bélicas, especialmente las que retratan la travesía de un soldado estadounidense, siempre son preferidas entre la crítica. Sin embargo, tampoco es ningún secreto que las producciones que recuentan la Primera y Segunda Guerra Mundial se colocan como las favoritas entre los miembros de La Academia; aunque es de reconocer cuando una de ellas propone algo singular a diferencia de las demás.
Dunkerque de Christopher Nolan podría ser un ejemplo de ello, pues el cineasta ganador del Oscar mostró el conflicto bélico desde tres perspectivas y temporalidades distintas; pero otra de ellas es la dirigida por Sam Mendes, quien en 2019 impresionó a la crítica y las audiencias con una cinta sobre la Primera Guerra Mundial que transcurría en su totalidad en un plano secuencia.
Con un elenco repleto de estrellas, pero con dos desconocidos como protagonistas, Mendes se enfocó en contar la travesía de dos soldados a los que se les asigna la entrega de un mensaje de suma importancia a otro batallón, obligándolos a arriesgar su vida ante un bien mayor: evitar que el ejército británico caiga en una emboscada mortal.
A lo largo de una hora y 59 minutos, el cineasta inglés, conocido por su trabajo en Belleza Americana y próximamente en las biopic de The Beatles, sigue los pasos de ambos soldados y todas las adversidades a las que se enfrentan, desde nadar entre muertos hasta huir de las trincheras en territorio enemigo. ¿Qué tiene de diferente a las demás producciones bélicas? Que se filma en una secuencia que nunca termina.
El director de fotografía, Roger Deakins, ganó el premio Oscar a Mejor fotografía gracias a su filmación de la película que aparenta nunca tener un solo corte de edición, jugando con el movimiento de cámara y la iluminación para sumergir al espectador en un viaje que parece asfixiante e interminable. Además, la película también se consagró con los galardones a Mejores efectos visuales y Mejor mezcla de sonido en la ceremonia número 92 de La Academia.
1917, la película a la que nos referimos, se convirtió en una de las cintas más aclamadas del 2019 y consiguió numerosos premios en diversas ceremonias de premios, figurando como una propuesta novedosa que retrataba los horrores de la Primera Guerra Mundial, mientras se trazaban los pasos de dos jóvenes soldados, interpretados por George MacKay y Dean-Charles Chapman, intentando hacer bien su trabajo en la fase final de la guerra. Disponible en Prime Video.