Mucho antes de todo, Steven Spielberg ya estaba obsesionado con seres extraterrestres y luces misteriosas en el cielo. Su primer largometraje fue tan pequeño que sólo tuvo una función pública y después prácticamente desapareció.
Steven Spielberg es uno de esos directores cuya filmografía parece empezar con clásicos. Tiburón cambió para siempre los estrenos de verano, E.T., el extraterrestre convirtió a un pequeño alienígena en parte de la cultura popular y Jurassic Park hizo que millones de personas volvieran a obsesionarse con los dinosaurios. Incluso antes de todo eso ya había dado una clase de suspenso con Duel, aquella pesadilla sobre un conductor perseguido por un enorme camión.
Pero Spielberg comenzó a filmar mucho antes de que Hollywood supiera quién era. De adolescente hacía pequeñas películas con amigos y familiares, experimentaba con cámaras caseras y convertía cualquier espacio cercano en un set. Una de esas producciones fue muchísimo más ambiciosa que las demás: duraba más de dos horas, tenía extraterrestres y, sin saberlo, adelantaba ideas que recuperaría años después en una de sus grandes obras de ciencia ficción.
'Firelight' fue el primer largometraje de Steven Spielberg
La película se llamaba Firelight y Spielberg comenzó a trabajar en ella cuando tenía apenas 16 años. Era un largometraje de ciencia ficción de aproximadamente 140 minutos realizado con un presupuesto cercano a los 500 dólares, dinero aportado principalmente por su padre, Arnold Spielberg. El joven director hizo prácticamente de todo: escribió el guion, filmó, editó e incluso trabajó en la música, mientras amigos y familiares aparecían frente a la cámara. Su hermana Nancy fue una de las protagonistas.
La historia ocurría en Freeport, un pueblo ficticio de Arizona donde empiezan a aparecer luces extrañas en el cielo y varias personas desaparecen sin explicación. Poco a poco se descubre que detrás de todo hay extraterrestres interesados en llevarse humanos para crear una especie de zoológico en otro planeta. Spielberg todavía estaba en la preparatoria, así que buena parte del rodaje ocurrió durante fines de semana y tardes libres.
Viendo la premisa desde hoy resulta difícil no pensar inmediatamente en Encuentros cercanos del tercer tipo. El propio Spielberg terminaría reconociéndolo muchos años después. Durnte una aparición en Inside the Actors Studio aseguró que Firelight había sido la "chispa" que posteriormente daría origen a aquella película de 1977.
Sólo 500 personas pudieron verla
Firelight tuvo su gran noche el 24 de marzo de 1964 en el Phoenix Little Theatre de Arizona. Spielberg y su familia consiguieron llenar buena parte del lugar vendiendo entradas a un dólar entre conocidos y habitantes de la zona. Alrededor de 500 personas asistieron a aquella función, que terminó siendo la única exhibición pública conocida de la película.
La historia de la taquilla parece sacada de una comedia. Spielberg contó que después de pagar los gastos había conseguido recuperar prácticamente cada dólar invertido y que uno de los asistentes pagó accidentalmente dos dólares por su boleto. El resultado final fue una ganancia de exactamente un dólar.
Después vino el problema. Cuando Spielberg comenzó a buscar oportunidades profesionales en Hollywood llevó consigo la única copia completa de Firelight y se la dejó a un productor para demostrar lo que podía hacer detrás de una cámara. La compañía quebró poco después y el joven cineasta nunca consiguió recuperar la película.
La copia completa nunca volvió a aparecer. Con el paso de las décadas han circulado algunos fragmentos y alrededor de tres minutos del material pueden verse actualmente, pero los 140 minutos originales continúan considerados perdidos. Eso convierte aquella función de Phoenix en algo bastante extraordinario: alrededor de 500 personas vieron una película de Steven Spielberg que probablemente ningún público volverá a ver completa.