A veces el papel que cambia una carrera llega después de meses de castings. Otras veces aparece mientras ayudas a alguien más a conseguir trabajo.
Hollywood está lleno de castings que tomaron caminos inesperados. Solo hay que recordar el caso de Harrison Ford cuando leyó un par de diálogos con otros actores antes de quedarse con Han Solo en Star Wars. A lo largo de los años, varios protagonistas más han terminado consiguiendo sus papeles después de entrar casi por accidente en una audición que originalmente tenía otro propósito.
Algo parecido ocurrió con una de las incorporaciones más recordadas de Game of Thrones. El actor en cuestión llevaba años trabajando en televisión y teatro, pero todavía estaba lejos de ser una estrella. Entonces un joven al que ayudaba a preparar una prueba le entregó unas escenas para leer y, mientras avanzaba por ellas, tomó una decisión bastante poco cómoda: quería ese papel para él.
Pedro Pascal conoció a Oberyn Martell ayudando a otro actor
El protagonista de la historia era Pedro Pascal y el personaje, Oberyn Martell. Pascal contó en Late Night with Seth Meyers que estaba ayudando a un actor de unos 25 años a grabar su audición para la cuarta temporada de Game of Thrones. El joven nunca había visto la serie; Pascal, en cambio, era un fan enorme. En cuanto empezó a leer las escenas, entendió que el papel era demasiado bueno para dejarlo pasar.
La reacción fue inmediata y descarada. Mientras el otro actor fue al baño, Pascal tomó el teléfono y escribió a su representante para decirle que quería audicionar también. Años después contó la historia entre risas y reconoció que todavía debía una explicación a aquel joven. Para entonces esa decisión ya había cambiado por completo el rumbo de su carrera.
Sarah Paulson consiguió que la prueba llegara hasta los productores
Pascal y Sarah Paulson eran amigos desde hacía años. Cuando él le contó que había grabado una prueba para Game of Thrones, ella le pidió inmediatamente que se la enviara. Paulson era además muy cercana a Amanda Peet, esposa de David Benioff, uno de los cocreadores y showrunners de la serie. La conexión resultó perfecta.
Paulson y Peet vieron la grabación incluso antes que el propio agente de Pascal y se encargaron de moverla. El actor terminó haciendo más pruebas y después viajó a Belfast convencido de que todavía tenía que demostrar que era la persona correcta para interpretar al príncipe de Dorne. Cuando llegó, descubrió algo mucho mejor: el equipo ya había decidido contratarlo. En lugar de otra audición, comenzaron a felicitarlo y mandarlo a pruebas de vestuario.
Ocho episodios fueron suficientes para cambiar su carrera
Oberyn Martell apareció únicamente durante la cuarta entrega, pero su paso por la serie fue suficiente para colocar a Pascal frente a una audiencia mundial. El personaje se convirtió en uno de los favoritos de esa temporada, mientras su destino terminó dando lugar a una de las escenas más recordadas y brutales de toda la serie.
Para Pascal, aquello fue el gran punto de quiebre. Después llegaron tres temporadas de Narcos, y con los años títulos como The Mandalorian y The Last of Us terminaron por convertirlo en uno de los actores más reconocibles de su generación. Fue el papel de Oberyn el momento que abrió directamente la puerta hacia esa siguiente etapa de su carrera.
Lo curioso es que nada comenzó con una llamada de HBO ni con un casting pensado especialmente para él. Pascal simplemente estaba sentado frente a otro actor, leyendo unas páginas que debía ayudarle a interpretar. Un viaje rápido al baño bastó para que sacara el teléfono, escribiera a su representante y decidiera entrar también en la competencia.