Antes de 'Matrix' y mucho antes de convertirse en 'John Wick', Keanu Reeves tuvo que convencer a Hollywood de que podía cargar con una película de acción.
Hay papeles que después de 30 años parecen imposibles de separar de sus actores. Bruce Willis es John McClane de Duro de matar, Sylvester Stallone es Rocky y Keanu Reeves quedó unido para siempre a Jack Traven, el policía que pasa buena parte de Máxima velocidad intentando que un autobús lleno de pasajeros jamás baje de los 80 kilómetros por hora.
En 1994, sin embargo, Reeves todavía estaba lejos de tener el lugar que ocupa hoy dentro del cine de acción. Había protagonizado Punto de quiebra, trabajado con Francis Ford Coppola en Drácula, de Bram Stoker y encabezado las comedias de Bill & Ted, pero el estudio quería un nombre capaz de garantizar entradas. Y antes de subirlo a ese autobús aparecieron prácticamente todos los candidatos imaginables.
Tom Cruise y Tom Hanks estaban entre los grandes candidatos
El guionista Graham Yost recordó que Keanu Reeves sabía perfectamente que estaba lejos de encabezar la lista original. "Inicialmente pensamos en los dos Toms", explicó al hablar de Tom Cruise y Tom Hanks. También se consideraron nombres como Wesley Snipes y Woody Harrelson, mientras distintas etapas del proyecto llegaron a involucrar candidatos como Stephen Baldwin.
Visto desde 2026, Cruise parece una elección demasiado evidente. Para entonces ya había hecho Top Gun, Días de trueno y Cuestión de honor, y apenas dos años después estrenaría la primera Misión: Imposible. Hanks estaba atravesando otro momento extraordinario: venía de ganar el Oscar por Filadelfia y en 1994 estrenaría Forrest Gump, papel que terminaría dándole una segunda estatuilla consecutiva.
Reeves provocaba más dudas. Yost recordó que cuando alguien sugirió su nombre, la reacción inicial fue pensar en "el tipo de 'Bill & Ted'". La conversación cambió al recordar otros trabajos suyos y, especialmente, Punto de quiebre. Cuando finalmente llegó a reunirse con el equipo montado en una motocicleta, su presencia terminó ayudando a convencerlos.
'Punto de quiebre' terminó consiguiéndole el papel
Jan de Bont, que debutaría como director con Máxima velocidad después de una larga carrera como director de fotografía, había visto a Reeves como Johnny Utah en Punto de quiebre. Ahí encontró algo distinto al héroe musculoso que dominaba buena parte del cine de acción de aquellos años. Reeves podía manejar un arma y resultar creíble como policía, pero también tenía una vulnerabilidad que le interesaba para Jack Traven.
El actor no se limitó a aceptar el personaje tal como estaba escrito. Reeves quería alejarlo del policía que siempre tenía preparada una frase ingeniosa después de cada explosión. Prefería hacerlo más directo, alguien realmente preocupado por mantener con vida a los pasajeros. Ese tono terminó diferenciándolo de muchos protagonistas de acción de la época.
Después llegó otro pequeño susto para el estudio: el pelo. Reeves apareció con un corte mucho más corto de lo esperado para darle a Jack aspecto de policía. Años después recordó los murmullos que provocó en el set, aunque De Bont terminó convencido de que el nuevo look ayudaba a transformar al actor en el personaje.
Keanu Reeves terminó convirtiendo 'Máxima velocidad' en un fenómeno
La premisa era sencilla y efectiva. El exespecialista en explosivos Howard Payne, interpretado por Dennis Hopper, coloca una bomba en un autobús de Los Ángeles: una vez que alcanza las 50 millas por hora, el explosivo queda activado y detonará si el vehículo reduce la velocidad. Jack sube al autobús para intentar salvar a los pasajeros y Annie, interpretada por Sandra Bullock, termina detrás del volante.
Máxima velocidad costó alrededor de 30 millones de dólares y terminó recaudando más de 350 millones en todo el mundo. También consiguió tres nominaciones al Oscar y ganó dos, por sonido y edición de efectos de sonido. De pronto, aquel actor que había provocado dudas cuando mencionaron Bill & Ted era oficialmente una estrella de acción.
Cinco años después llegaría Matrix y en 2014 comenzaría otra etapa con John Wick, pero buena parte de esa historia puede rastrearse hasta Jack Traven corriendo detrás de un autobús en Los Ángeles.