Existen diversos títulos que se han convertido en los programas de comedia favoritos del público conocidos como comfort shows, aquellas series a las que regresamos una y otra vez y que siempre nos pondrán de buenas entre clásicos como Friends, How I met your mother o Modern Familiy, en el mundo de las sitcoms hace más de dos décadas llegó a la televisión una serie que marcaría la historia del género para siempre sobre el día a día en la oficina, una premisa con la que millones de personas han logrado conectar a tal grado que es ahora considerado un show de culto y que está disponible en doble streaming a través de Netflix y Prime Video.
El fenómeno mundial que marcó la comedia
La historia de la comedia en la televisión no volvió a ser la misma desde el lanzamiento de The Office en 2005, una serie que llegó en su versión estadounidense bajo el protagónico de Steve Carell quien venía de destacar en la comedia con su papel en Virgen a los 40.
Originalmente esta serie se lanzó en el Reino Unido creada por Ricky Gervais y Stephen Merchant con tan solo una temporada, sin embargo, Estados Unidos buscaría adaptar esta ingeniosa propuesta en una nueva versión que fue adaptada por Greg Daniels, veterano guionista de Saturday Night Live y Los Simpson. La primera temporada fue lanzada como prueba en el público y el éxito fue inminente, tanto así que la serie estuvo ¡ocho años al aire con un total de nueve temporadas!
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La serie que se burla de la vida cotidiana en la oficina
Aunque a la fecha The Office ya no se transmite con nuevas temporadas y llegó a su final en 2013, la serie sigue siendo sumamente popular y relevante a través de streaming conectando con nuevas generaciones, a tal grado que el año pasado se lanzo el spin-off The Paper y este año llega la versión mexicana con La Oficina.
Sus personajes irreverentes, chistes políticamente incorrectos y un tipo de humor que busca incomodarte, fue la clave para el éxito de este show, donde seguimos a Michael Scott, el jefe de oficina de la sucursal de Scranton en Pensilvania de "Dunder Mifflin" una empresa que vende papel y la vida cotidiana laboral de sus empleados, sus interacciones con su extraño jefe y las dinámicas dentro de la oficina que son retratadas en formato de falso documental, es decir, grabada con una sola cámara donde los personajes saben que los están filmando y muchas veces le hablan directamente para comentar, opinar y hacer que las escenas se sientan más naturales y cercanas.
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Ese tipo de formato se convirtió en la marca personal de The Office y en parte de su encanto, sumado a un nivel de comedia basado en el humor negro, bromas inapropiadas que no temen a la cancelación y la incomodidad llevada al extremo, sobre todo por su jefe, quien es un hombre bien intencionado pero sumamente inmaduro e imprudente.
La mayoría de sus capítulos tienen una duración de 30 minutos -algunos un poco más extensos o otros tantos más cortos- lo que convierte en esta serie en la opción ideal para disfrutar tras un largo día de oficina y poder burlarte de todas aquellas situaciones propias de la vida "godín" como las juntas largas, los compañeros molestos, clientes difíciles, convivios improvisados, pero también las cosas positivas que hacen la convivencia en la oficina un poco más amena.