Emilia Clarke saltó a la fama tras interpretar a Daenerys Targaryen en la serie de HBO Game of Thrones, logrando que la popularidad conseguida a través de dicho personaje le abrió las puertas para integrarse a nuevas sagas. En 2015, tras el estreno de la quinta temporada de la adaptación televisiva, la actriz se unió como Sarah Connor a Terminator Génesis, y en 2018 se unió como Qi’ra en Han Solo: una historia de Star Wars, pero ninguno de los dos proyectos alcanzó la recepción esperada entre el público.
Con dos legendarias sagas en el bolsillo, Clarke seguía con la esperanza de apuntar a algo más alto, pero después de perder el Emmy como Mejor actriz principal por Game of Thrones ante Jodie Comer por Killing Eve, la estrella originaria de Inglaterra se planteó un nuevo objetivo: redefinir lo que significa el éxito. Así lo reveló la intérprete a Variety en una entrevista reciente, confesando una conversación profunda que ha tenido consigo misma desde el fracaso de dichas franquicias.
HBO
Como cereza del pastel, la actriz de Khaleesi volvió a involucrarse con un legendario universo cinematográfico que ya comenzaba a desmoronarse: el de Marvel, al cual se unió con la serie Secret Invasion en 2023, compartiendo créditos con Samuel L. Jackson, Olivia Colman y Cobie Smulders. Pero algunos años después de ese mal paso en su carrera, Emilia se ha disculpado con los fans afectados, pero también ha llegado a una conciliación personal.
Creo que a nadie le gustó el programa, chicos. ¡Lo siento mucho! ¿Star Wars? Tampoco les gustó. ¿Terminator? Nunca debió haber pasado.
Disney
A pesar de que Clarke tiene experiencia con proyectos que decepcionaron al público, pues aunque Game of Thrones se convirtió en una de las series más populares y aclamadas de los 2010, se fue en declive tras el estreno de su última temporada, su carrera también le ha permitido madurar y darse cuenta de que no porque ella pertenezca a dichas sagas, significa que es la culpable de sus fracasos.
“Fueron trabajos a los que dije ‘Sí’. Entré a franquicias que ya existían, así que cuando no funcionan, no es algo personal”, comentó Emilia Clarke a la revista, “mi conexión con un proyecto acaba cuando dicen ‘Fin del rodaje’, porque no recae en mí lo que la gente piense de ellos”. Ahora, la estrella se prepara para estrenar en Next Life, una comedia romántica también protagonizada por Edgar Ramírez que en unos cuantos días estrenará en el Festival de Tribeca.