Cuando vemos una película terminada es fácil olvidar todo lo que ocurre fuera de cuadro. Hay actores que han llevado su cuerpo al límite por un personaje, pero otros pasaron por situaciones mucho más delicadas mientras seguían trabajando como si nada ocurriera. En algunos casos, ni siquiera sus compañeros de reparto sabían lo que estaban enfrentando.
Durante años, Hollywood tampoco fue precisamente el lugar más sencillo para hablar abiertamente sobre una enfermedad. Algunos temían perder oportunidades, otros querían mantener su vida privada lejos de los estudios y hubo quienes simplemente decidieron seguir adelante hasta terminar el proyecto. Estos son algunos de los casos más conocidos.
Matt Damon
GQ México
Matt Damon tenía un papel pequeño en Valor bajo fuego, pero decidió perder más de 18 kilos para interpretar a un soldado marcado por la guerra y la adicción. La transformación fue tan extrema que terminó afectando sus glándulas suprarrenales y tuvo que recibir tratamiento durante meses. Años después, el propio actor reconoció que llevó su cuerpo demasiado lejos y que no volvería a hacer algo parecido.
Richard Pryor
The Hollywood Reporter
Richard Pryor ya vivía con esclerosis múltiple cuando filmó See No Evil, Hear No Evil en 1989 junto a Gene Wilder. Había recibido el diagnóstico unos años antes, pero buena parte de la gente a su alrededor no conocía la gravedad de su estado. Algunos cambios en su movilidad terminaron incluso formando parte de su actuación, mientras él seguía trabajando en una comedia bastante física.
Anton Yelchin
GQ México
Anton Yelchin, conocido por interpretar a Chekov en las nuevas películas de Star Trek, padecía fibrosis quística desde pequeño. El actor mantuvo su enfermedad prácticamente en secreto durante toda su carrera y realizaba tratamientos respiratorios lejos del resto del equipo durante los rodajes. Murió en 2016, a los 27 años, en un accidente que no tuvo relación con su condición.
Tom Hanks
Antena 3
Durante la filmación de Náufrago, Tom Hanks sufrió una herida en la pierna que inicialmente no pareció demasiado grave. El actor siguió trabajando hasta que la zona se infectó y terminó hospitalizado, obligando a detener la producción durante varias semanas. Los médicos incluso le advirtieron que, de haber esperado un poco más, la infección podría haber tenido consecuencias mucho más serias.
Raúl Juliá
The New Yorker
Raúl Juliá llegó al rodaje de Street Fighter después de recibir tratamiento por cáncer de estómago, algo que gran parte del equipo desconocía. Su pérdida de peso era evidente y la producción tuvo que ajustar algunas escenas mientras recuperaba fuerzas. El actor terminó la película, pero murió en octubre de 1994, poco antes de que la cinta protagonizada por Jean-Claude Van Damme llegara a los cines.
Anthony Perkins
Wallpaper Flare
Anthony Perkins, recordado para siempre como Norman Bates en Psicosis, mantuvo en privado durante años que vivía con VIH y posteriormente con sida. A pesar del deterioro de su salud, continuó trabajando y apareció en varias producciones durante sus últimos años. Murió en 1992 por una neumonía relacionada con la enfermedad, poco antes del estreno de uno de sus últimos proyectos.
Alan Rickman
cbc
Alan Rickman fue diagnosticado con cáncer de próstata en 2005, cuando todavía interpretaba a Severus Snape en las películas de Harry Potter. Después de someterse a una cirugía llegó a plantearse abandonar la saga, pero finalmente decidió continuar hasta el cierre de la franquicia. Años después enfrentó cáncer de páncreas, diagnóstico que también mantuvo lejos del público hasta su muerte en 2016.
Michael J. Fox
Latam IGN
Michael J. Fox tenía apenas 29 años cuando recibió el diagnóstico de Parkinson de inicio temprano en 1991. El actor decidió mantenerlo en privado durante varios años y siguió apareciendo en películas y series mientras intentaba controlar los síntomas frente a las cámaras. No habló públicamente de su enfermedad hasta 1998, siete años después de saber lo que tenía.
Yūsaku Matsuda
Asiateca
El actor japonés Yūsaku Matsuda fue diagnosticado con cáncer de vejiga poco antes de participar en Black Rain, la película de Ridley Scott protagonizada por Michael Douglas. Decidió retrasar parte de su tratamiento para poder completar el rodaje y nunca contó públicamente la gravedad de su estado mientras trabajaba. Murió en noviembre de 1989, apenas unas semanas después del estreno de la cinta.
Chadwick Boseman
Latam IGN
El caso de Chadwick Boseman fue uno de los que más sorprendió a Hollywood. El actor recibió un diagnóstico de cáncer de colon en 2016 y durante los siguientes cuatro años filmó Black Panther, Avengers: Infinity War, Avengers: Endgame, 21 Bridges, Da 5 Bloods y Ma Rainey's Black Bottom mientras recibía tratamiento. Gran parte de sus compañeros y directores no sabía lo que estaba atravesando y el público conoció su enfermedad hasta agosto de 2020, cuando su familia anunció su muerte.