Antes de que Harry Potter llenara Hogwarts de criaturas mágicas y El Señor de los Anillos convirtiera la Tierra Media en uno de los grandes fenómenos del cine, la fantasía tenía un lugar bastante distinto dentro de Hollywood. Había películas como Cristal oscuro, Dentro del laberinto o La historia sin fin, pero las enormes sagas fantásticas todavía estaban a años de dominar la cartelera.
Ridley Scott decidió entrar a ese terreno después de Alien, el octavo pasajero y Blade Runner, dos películas que ya habían dejado claro lo que podía hacer construyendo mundos. Esta vez cambió naves espaciales y ciudades futuristas por bosques encantados, unicornios, duendes y uno de los villanos más espectaculares de los años 80. La respuesta inicial fue fría, pero el director lleva décadas mirando aquella película con otros ojos.
Fue la gran apuesta fantástica de Ridley Scott
La película es Legend, estrenada en 1985 y protagonizada por un joven Tom Cruise, varios meses antes de que Top Gun lo convirtiera definitivamente en una superestrella. Cruise interpreta a Jack, un joven que vive cerca de un bosque mágico y termina enfrentándose a Darkness, una enorme criatura interpretada por Tim Curry que quiere acabar con los últimos unicornios y cubrir el mundo en una noche eterna.
Embassy International Pictures N.V.
Mia Sara completa el centro de la historia como la princesa Lili, mientras Scott convierte cada escenario en una especie de ilustración de cuento de hadas. Hay pantanos, criaturas, nieve, bosques cubiertos de luz y un Darkness diseñado con enormes cuernos que sigue siendo una de las imágenes más reconocibles de la película. Visualmente, el director ya estaba trabajando con esa obsesión por los mundos detallados que después llevaría a películas como Gladiador.
La taquilla terminó quedándose por debajo de lo esperado. Legend reunió alrededor de 23.5 millones de dólares a nivel mundial frente a un presupuesto estimado entre 25 y 30 millones. La crítica tampoco abrazó demasiado la propuesta en su momento. Actualmente conserva un 33 por ciento en Rotten Tomatoes, en contraste con la valoración del público que alcanza 73 por ciento.
Ridley Scott siente que hizo la película demasiado pronto
Con más de 40 años de distancia, Scott tiene una lectura bastante clara de aquello. En una entrevista recuperada recientemente, el cineasta defendió el resultado y aseguró que Legend llegó unos 25 años antes de su momento. Para él, la clase de fantasía que estaba intentando construir encontró finalmente a un público masivo cuando llegaron franquicias como Harry Potter y El Señor de los Anillos.
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Scott recuerda la película como algo hermoso y espectacular. Su sensación es que Hollywood tardó varios años en ponerse al día con ese tipo de universo: criaturas, magia, héroes jóvenes, reinos amenazados y una estética completamente entregada al cuento fantástico. Cuando vio cómo ese género explotaba en los 2000, llegó a pensar que habría sido perfecto hacer Legend en ese momento.
Cuando se mira lo que ocurrió después, la comparación tiene más sentido. Harry Potter y la piedra filosofal llegó en 2001 y convirtió la historia de J.K. Rowling en una franquicia gigantesca. Ese mismo año, Peter Jackson estrenó La Comunidad del Anillo. De pronto, dos universos llenos de magia, criaturas y enormes mundos imaginarios estaban llenando salas al mismo tiempo.
El tiempo convirtió a 'Legend' en una película de culto
La reputación de Legend también cambió bastante. Con los años encontró una audiencia mucho más receptiva a su diseño visual, al trabajo de Tim Curry y a esa mezcla entre cuento infantil y fantasía oscura que en los años 80 podía sentirse extraña. La valoración del público en Rotten Tomatoes se mantiene muy por encima de la crítica profesional, y la cinta aparece constantemente en conversaciones sobre fantasía de culto.
Scott siguió saltando de género en género. Después llegaron Thelma & Louise, Gladiador, La caída del Halcón Negro, Prometeo, Misión rescate y muchas otras. Legend quedó como una rareza dentro de una filmografía enorme, pero también como una película que hoy encaja mucho mejor dentro de la evolución de la fantasía cinematográfica.