Estas cinco películas muestran lo amplio que puede ser el género cuando no se conforma con naves bonitas o futuros llamativos.
La ciencia ficción tuvo una década bastante generosa entre 2010 y 2019. Hubo viajes espaciales, inteligencias artificiales, invasiones alienígenas, futuros rotos, monos evolucionados y más de una película que dejó al público saliendo del cine con cara de "creo que entendí pero no estoy tan seguro". No todo fue perfecto pero el género vivió una etapa raramente ambiciosa.
También fue una década donde la ciencia ficción dejó de sentirse como algo especial solo para los más clavados. Algunas películas llegaron como blockbusters enormes y otras fueron más pequeñas y silenciosas, se metieron en conversaciones sobre amor, duelo, lenguaje, memoria o identidad. Entre tantas opciones, Collider seleccionó solo cinco cintas de los 2010 que, según su lista, pueden ser consideradas verdaderas obras maestras del género.
'La llegada' (2016)
La primera es La llegada, de Denis Villeneuve, una película de extraterrestres que no se comporta como película de extraterrestres. Amy Adams interpreta a Louise Banks, una lingüista reclutada para comunicarse con unas criaturas que llegan a la Tierra en enormes naves suspendidas en el cielo. La tensión global está con los gobiernos nerviosos y militares listos para equivocarse, pero el corazón de la cinta está en algo mucho más íntimo: cómo el lenguaje puede cambiar la forma en que entendemos el tiempo, el amor y la pérdida.
'Blade Runner 2049' (2017)
Hacer una secuela de Blade Runner sonaba como algo difícil. La original de Ridley Scott ya era una pieza sagrada para muchos fans, así que volver a ese universo décadas después podía salir muy mal. Pero Denis Villeneuve tomó el reto y entregó Blade Runner 2049, una continuación melancólica, monumental y visualmente apabullante, con Ryan Gosling y Harrison Ford al centro de una historia sobre memoria, deseo y humanidad artificial. Es ciencia ficción noir con alma triste.
'El planeta de los simios: Confrontación' (2014)
Entre todas las sorpresas de la década, El planeta de los simios: Confrontación merece un lugar especial. En manos de Matt Reeves, una franquicia que pudo quedarse en espectáculo digital se convirtió en una tragedia sobre poder, miedo y convivencia imposible. La película funciona porque no reduce el conflicto a "humanos contra monos". Hay política, dolor, resentimiento y una pregunta incómoda sobre si dos especies heridas pueden confiar entre sí.
'Her' (2013)
Her parecía una rareza romántica cuando llegó: un hombre solitario se enamora de un sistema operativo con la voz de Scarlett Johansson. Pero Spike Jonze convirtió esa premisa en una de las películas más delicadas sobre la soledad moderna, la necesidad de conexión y el miedo a quedarse atrás emocionalmente. Joaquin Phoenix interpreta a Theodore, un hombre que vive rodeado de tecnología y aun así no sabe muy bien cómo acercarse a otros. Lo más inquietante es que Her ya no se siente tan lejana.
'El origen' (2010)
La quinta es El origen, quizá la más popular del grupo. Christopher Nolan armó una película de robos dentro de la mente, con Leonardo DiCaprio como Cobb, un especialista capaz de entrar en los sueños ajenos para extraer secretos o plantar ideas. El origen recaudó más de 800 millones de dólares en el mundo y ganó cuatro premios Oscar, incluidos fotografía, efectos visuales y sonido Nolan hizo un blockbuster cerebral sin quitarle músculo de entretenimiento.