Predicciones cumplidas en el cine: 10 inventos que la ciencia ficción mostró décadas antes de que existieran en la vida real
Sergio Negrete
Sergio Negrete
-Redactor
Mi infancia estuvo repleta de películas de Disney en VHS. Bien podría ser un personaje de 'El diario de Bridget Jones', 'Fleabag' o 'Parks and Recreation'

Al final, el cine no adivina el futuro. Lo imagina con tanta fuerza que termina prediciéndolo.

Hay películas que envejecen mal: peinados imposibles, efectos especiales que hoy parecen hechos en PowerPoint y futurismos que jamás llegaron. Pero también existe el otro grupo. Ese que da un poquito de escalofríos porque no solo imaginaron el futuro, sino que le atinaron por completo.

El cine de ciencia ficción siempre ha jugado a adelantarse a su tiempo. A veces exagera, a veces se va muy lejos, pero de vez en cuando le da de lleno. Durante décadas, directores, escritores y diseñadores de producción se dedicaron a soñar con cómo viviríamos mañana. Sin saberlo, estaban sembrando ideas que todo lo que hoy usamos sin pensarlo dos veces con objetos cotidianos, gestos automáticos, tecnologías que ahora damos por sentadas.

Terminator
Terminator
Fecha de estreno 5 de julio de 1985 | 1h 47min
Dirigida por James Cameron
Con Arnold Schwarzenegger, Michael Biehn, Linda Hamilton
Medios
4,2
Usuarios
3,3
Streaming

1. Tablets en los 70's

Warner Bros. Pictures

Uno de los ejemplos más elegantes está en 2001: Odisea del Espacio, donde Stanley Kubrick mostró a astronautas leyendo noticias en dispositivos planos, delgados y portátiles. No tenían nombre comercial ni logo reconocible, pero ahí estaban. Las tablets existían solo que todavía no lo sabíamos.

2. Autos sin conductor

TriStar Pictures

Si hablamos de tecnología que se mueve sola, el cine también se adelantó. En El vengador del futuro, los taxis no necesitaban conductor. Bastaba con subir, decir el destino y confiar en el sistema. Hoy, los vehículos autónomos todavía generan debate, pero ya circulan.

3. Máquinas que piensan y contestan

Warner Bros. Pictures

HAL 9000 no solo hablaba: escuchaba, analizaba y tomaba decisiones. Era un asistente de voz total, con acceso absoluto al entorno. Décadas después, Her y Blade Runner exploraron versiones más emocionales y perturbadoras de la inteligencia artificial. Hoy convivimos con asistentes que aún no sienten pero van aprendiendo.

4. Tecnología que se lleva puesta

Filmaffinity

Ray Bradbury fue especialmente preciso. En Fahrenheit 451, los personajes usaban pequeñas "conchas" en los oídos para aislarse del mundo y consumir audio constantemente. No eran AirPods pero casi: tecnología para ponerse.

5. Hogares que responden solos

Hanna-Barbera

Antes de Alexa, antes de los robots aspiradora, ya existían Los Supersónicos. Su casa hablaba, limpiaba, organizaba y hasta cocinaba. Lo que parecía una caricatura exagerada hoy se siente sospechosamente alcanzable.

6. Ver y hablar, al mismo tiempo

Parufamet

Mucho antes de que Zoom se convirtiera en la regla, el cine ya jugaba con la idea de hablar cara a cara a través de una pantalla. Desde Metrópolis hasta experimentos visuales europeos de los años cuarenta, la videollamada ya existía, al menos en la imaginación.

7. Mundos digitales paralelos

Walt Disney Productions

Películas como Tron o The Lawnmower Man imaginaron realidades virtuales completas. Cascos, inmersión total, identidades digitales. Hoy la realidad virtual se usa para jugar, entrenar y simular justo como se anticipó.

8. Pagar sin tocar dinero

Universal Pictures

La idea de una sociedad sin efectivo apareció incluso antes del cine, pero fue reforzada visualmente durante décadas. Tarjetas para gastar, pagar e intercambiar valor sin la necesidad de billetes. Hoy pagar con un plástico, o con el celular, es lo más común del mundo.

9. Ojos en el cielo

Pacific Western Productions

Terminator mostró drones y máquinas voladoras dedicadas a vigilar. En su momento era terror puro. Hoy, los drones forman parte del paisaje tecnológico cotidiano, para bien y para mal.

10. Pantallas que lo invaden todo

Universal Pictures

En Fahrenheit 451, las paredes completas eran pantallas interactivas. Noticias, entretenimiento y conversaciones falsas. Hoy tenemos Smart TVs gigantes y redes sociales que no se apagan nunca. Bradbury no solo predijo la tecnología también las consecuencias.

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