La carrera de Matt Damon ya tenía suficiente historia. Ahora también está empezando a funcionar como manual silencioso para las estrellas del futuro.
Con tantos años de carrera, Matt Damon puede alardear de algo que no todos logran después de décadas en Hollywood: seguir siendo una estrella mundial sin vivir atrapado únicamente en la nostalgia. Su nombre todavía es el titular de proyectos, llama la atención en un póster y carga ese aire de actor confiable que puede ir del drama al blockbuster. No es nada mal para alguien que lleva prácticamente 39 años trabajando frente a la cámara.
Lo suyo no ha sido una carrera de un solo golpe. Damon pasó de ser el chico brillante de En busca del destino al rostro de la saga de acción de Jason Bourne, todo mientras se daba tiempo para trabajar con directores como Martin Scorsese, Steven Spielberg, Ridley Scott y Christopher Nolan. Ahora, además, se puso otro reto enorme encima: ser Odiseo en La Odisea, la nueva épica del cineasta británico.
Tom Holland aprendió solo con verlo trabajar
Quien le puso palabras a esa admiración fue Tom Holland, su compañero en La Odisea. El actor británico, que interpreta a Telémaco, el hijo de Odiseo, contó que aprendió muchísimo de Damon simplemente viéndolo trabajar en el set. En el protagonista de Misión rescate encontró se encontró frente a una figura con disciplina y una energía que arrastraba al equipo.
Holland lo describió como un líder dentro y fuera de cámara. La filmación de La Odisea fue complicada, pesada y físicamente demandante, pero Damon, según el actor de Spider-Man: Sin camino a casa, llegaba al set con buena actitud, trataba bien al equipo y trabajaba más que nadie.
Una carrera construida sin quedarse quieto
Matt Damon no llegó a este punto por accidente. Su carrera siempre ha tenido una mezcla bastante rara de estrella comercial y actor de prestigio. Puede encabezar una película de acción, una sátira política, un drama espacial o hacer una participación breve y aun así quedarse en la memoria. Damon se volvió una presencia familiar, pero no predecible.
Con En busca del destino, que escribió junto a Ben Affleck, ganó el Oscar al Mejor guion original y se convirtió en una de las grandes promesas de su generación. Después vino el riesgo de quedarse congelado como un joven talentoso de Hollywood, pero tomó otro camino. El talentoso Sr. Ripley, Salvando al soldado Ryan, La gran estafa, Los infiltrados, Misión rescate y Ford v Ferrari fueron armando una filmografía más flexible de lo que a veces se reconoce.
'La Odisea' lo pone otra vez frente a un reto enorme
La nueva película de Christopher Nolan no es un proyecto cualquiera dentro de su carrera. La Odisea adapta uno de los relatos más antiguos e influyentes de la cultura occidental, con Damon como Odiseo, el rey que intenta volver a Ítaca después de la guerra de Troya. Es una historia de viaje, pérdida, astucia, monstruos, tentaciones y resistencia. También una de esas obras que pueden ser un éxito o un desastre si no encuentran el tono.
Nolan viene de conquistar a la industria con Oppenheimer, así que la expectativa alrededor de su siguiente película está por las nubes. Para Damon, que ya había trabajado con él en Interestelar y Oppenheimer, el papel representa otra clase de exigencia. Odiseo necesita cansancio, inteligencia, orgullo, culpa y la sensación de un hombre que ha visto demasiado, pero todavía no puede rendirse.
Damon no está en una etapa donde necesite probar que pertenece a las grandes ligas. Pero sigue comportándose como alguien que todavía tiene algo que aprender, algo que entregar y algo que cuidar en cada proyecto. Después de casi cuatro décadas de carrera, Damon sigue encontrando formas de mantenerse vigente sin perseguir desesperadamente la juventud ni vivir de sus viejos éxitos.