J.K. Rowling confesó un punto clave en la historia de ‘Harry Potter’ a un miembro del elenco original antes de que publicara su último libro, acción que provocó que se moldeara a uno de los mejores personajes de la saga.
Harry Potter comenzó a filmarse un par de años después de la publicación del primer libro, pero la saga literaria continuaba publicándose mientras las películas se estrenaban en la pantalla grande. Aunque los lectores tuvieron la fortuna de conocer el final de la historia antes de que se lanzara la última película (a diferencia de los fanáticos Game of Thrones), hubo un elemento importante de la trama que fue revelado hasta las publicaciones finales y que J.K. Rowling compartió al actor que interpretaba al personaje que guardaba dicho secreto.
La anécdota fue relatada por la misma Rowling en una entrevista para su propio sitio web donde contestó diversas preguntas de los fans sobre su proceso creativo, y señaló que Alan Rickman fue un actor y compañero que le ayudó a guardar por casi una década uno de los secretos más grandes de la historia: el por qué Severus Snape tiene un odio inexplicable a Harry Potter.
De acuerdo con su declaración, la autora de la saga de fantasía recibió una llamada telefónica del actor británico intentando descifrar las bases de su personaje: “Él me llamó y dijo, ‘Mira, estoy en un lío. En serio necesito entender qué es lo que planea Snape. ¿Simplemente soy malo?’”, señaló Rowling, “Fue la única persona a la que le dije: ‘Estabas enamorado de la mamá de Harry’”.
La autora de 60 años confesó que le explicó todas las aspiraciones detrás del rencor del profesor al estudiante: “Le ayudé a entender: ‘Eres un doble agente, pero no te cae bien Harry. No puedes superar el disgusto visceral hacia este chico que luce justo como tu archienemigo’. Así que le dije a Alan Rickman lo que se avecinaba, mucho antes de que apareciera en las películas”.
Eso significa que el actor de Sentido y sensibilidad también sabía algo más: que Severus Snape moriría. Al respecto, Rowling aseguró que “No me gusta matar personajes, pero es parte de la vida, ¿no es así? Matar a Snape fue horrible. Siempre supe que así sería. No soporté matar a Lupin y Tonks, eso fue muy triste. Ah, y a Fred [Weasley]”, declaró la escritora, sin embargo, sus lectores sufrieron el destino de dichas figuras del mundo mágico una vez en la literatura, y una más en la pantalla grande.