Después de trabajar juntos en dos ocasiones, Brad Pitt se llevó una de las mayores enseñanzas como actor mientras veía a Anthony Hopkins actuar frente a sus ojos.
Recordado por su trabajo en El silencio de los inocentes, Los que queda del día y El hombre elefante, Anthony Hopkins se ha convertido en uno de los actores más sobresalientes del séptimo arte, consagrándose con dos premios Oscar a Mejor actor por dos de sus trabajos más aclamados. Su trayectoria lo ha llevado a colaborar con cineastas como David Lynch y Jonathan Demme, al igual que con actores de amplia popularidad como Brad Pitt.
Los dos trabajaron juntos en dos ocasiones durante la década de los 90, siendo su trabajo más famoso el largometraje ¿Conoces a Joe Black?, un drama de romance en el que Pitt interpreta a la inevitable muerte que va por el personaje de Hopkins. A lo largo de su colaboración, el más joven de ellos aprendió una maniobra espectacular ante los ojos de un actor profesional, y una que jamás olvidará mientras se desempeñe en los sets de rodaje.
En una entrevista con Adam Sandler como parte de Variety Actors on Actors en 2019, Pitt recordó con precisión cómo fue trabajar junto a Hopkins a mediados de los 90 cuando los dos se cruzaron tanto en ¿Conoces a Joe Black? como en Leyendas de pasión. De acuerdo con su anécdota, el legendario actor británico le demostró que es posible cambiar por completo una escena sin quebrarse la cabeza para hacerlo.
“Una vez vi a Tony Hopkins, estábamos haciendo algo en los 90, y la escena no le estaba saliendo bien”, dijo Pitt a Sandler, “Se volteó y nos dio la espalda a todos por 30 segundos, regresó y lo logró. Simplemente volvió, y tenía un tono completamente distinto. Las palabras eran las mismas y fue glorioso. Desde entonces, siempre he procurado intentar romper o cambiar la intención de la escena para mantenerla fresca. Eso fue lo que aprendí de él”.
Después de filmar ¿Conoces a Joe Black?, Brad Pitt y Anthony Hopkins no han vuelto a trabajar juntos en la pantalla grande ni en la televisión, aunque parece que la lección aprendida en dicho set de rodaje dio sus frutos, pues fue en 2020 cuando el actor de 62 años ganó el Oscar como Mejor actor de reparto por su actuación en Había una vez en Hollywood, mientras que su colega, de ahora 88 años, recibió su segundo premio un año después por protagonizar El padre.