Ha sido mago, villano, rey y hasta Sherlock Holmes. Su carrera abarca más de seis décadas y millones de personas reconocen sus personajes, pero la estatuilla más codiciada de Hollywood sigue siendo una cuenta pendiente.
Hay actores que parecen inseparables de sus personajes. Robert Downey Jr. siempre tendrá algo de Iron Man, Hugh Jackman será recordado como Wolverine y Daniel Radcliffe difícilmente podrá escapar de Harry Potter. Sus interpretaciones marcaron a generaciones enteras y ayudaron a convertir grandes franquicias en fenómenos mundiales. Algunos incluso consiguieron los premios más importantes de la industria después de alcanzar esa fama.
También están los intérpretes que han construido carreras extraordinarias sin conseguir un Oscar. Glenn Close, Willem Dafoe y Ralph Fiennes son algunos de los nombres que suelen aparecer cuando se habla de las grandes deudas de la Academia. Entre ellos figura un actor británico que ha trabajado con algunos de los directores más reconocidos del cine y que consiguió algo poco habitual: dar vida a dos personajes legendarios de franquicias completamente distintas.
Ian McKellen, el actor que dio vida a Gandalf y Magneto
Se trata de Ian McKellen, quien a sus 87 años sigue siendo una de las figuras más respetadas del cine y el teatro británico. Su trayectoria acumula más de 135 créditos como actor en distintas producciones, aunque la cifra varía según se incluyan películas, series y trabajos de voz. Para millones de espectadores es Gandalf, el mago de El señor de los anillos, pero también interpretó a Magneto, uno de los villanos más famosos de X-Men.
Peter Jackson lo eligió para interpretar a Gandalf en El señor de los anillos: La comunidad del anillo, dando inicio a una de las actuaciones más queridas del cine fantástico. McKellen consiguió transmitir la autoridad de un poderoso hechicero y, al mismo tiempo, la calidez de un viejo amigo de los hobbits. Su famoso enfrentamiento con el Balrog en las minas de Moria terminó convirtiéndose en una de las escenas más recordadas de la trilogía.
Un año antes había aparecido en X-Men, dirigida por Bryan Singer, interpretando a Erik Lehnsherr, mejor conocido como Magneto. Su personaje era un mutante marcado por los horrores del Holocausto que consideraba inevitable el enfrentamiento entre humanos y mutantes. McKellen convirtió a aquel antagonista en un hombre inteligente, peligroso y convencido de estar defendiendo a los suyos. Con Gandalf y Magneto, logró conquistar a dos generaciones de seguidores del cine fantástico y de superhéroes.
Dos nominaciones al Oscar que terminaron en derrota
La primera oportunidad de McKellen para ganar un Oscar llegó con Dioses y monstruos de 1998, donde interpretó a James Whale, el director de las películas clásicas de Frankenstein y La novia de Frankenstein. La cinta exploraba los últimos años de vida del cineasta y su relación con un joven jardinero interpretado por Brendan Fraser. Su trabajo le consiguió una nominación como mejor actor en 1999, pero aquella noche ganó Roberto Benigni por La vida es bella.
Tres años después llegó su segunda nominación, esta vez como mejor actor de reparto por La comunidad del anillo. Competía contra Ethan Hawke, Ben Kingsley, Jon Voight y Jim Broadbent, quien finalmente ganó por su participación en Iris. Desde entonces, McKellen no ha vuelto a recibir una nominación al Oscar, ni siquiera por sus siguientes apariciones como Gandalf en las películas de El señor de los anillos y El hobbit.
Su trayectoria, sin embargo, también está llena de reconocimientos. Ha ganado un premio Tony por Amadeus, varios premios Laurence Olivier por sus trabajos teatrales y un Globo de Oro por interpretar a Rasputín en televisión. Antes de convertirse en una estrella internacional del cine, ya era uno de los grandes intérpretes de Shakespeare en Reino Unido, con montajes de Macbeth, Hamlet y Ricardo III que ayudaron a consolidar su prestigio.
A sus 87 años, Ian McKellen todavía tiene personajes por interpretar
McKellen nació el 25 de mayo de 1939 en Burnley, Inglaterra, y comenzó su carrera profesional en el teatro a principios de los años sesenta. Durante décadas alternó obras clásicas con producciones para cine y televisión. También interpretó a Sherlock Holmes en Mr. Holmes, al reloj Cogsworth en la versión de La bella y la bestia y al misterioso sir Leigh Teabing en El código Da Vinci.
Su carrera continúa activa. El actor tiene previsto regresar como Magneto en Avengers: Doomsday, cuyo estreno está programado para diciembre de 2026, y volver a interpretar a Gandalf en El señor de los anillos: La caza de Gollum, prevista para 2027. Ambos proyectos reunirán nuevamente a McKellen con personajes que comenzó a interpretar hace más de dos décadas.
A pesar de sus dos nominaciones y de una filmografía que sigue creciendo, el actor británico permanece entre las grandes estrellas que nunca han levantado un Oscar. Durante su carrera ha sido reconocido por la crítica, las asociaciones de actores y el teatro británico. La Academia también ha valorado su trabajo, aunque las dos ocasiones en que estuvo cerca de ganar terminaron con otro nombre anunciado desde el escenario.